... Yo también me siento horrorizado. Pero no por el polígamo. Ni siquiera
por la poligamia en general, de la que no soy nada partidario. A mí me
horrorizan, en este caso, el abuso, la manipulación y la hipocresía:
tres de los atributos clásicos del machismo, que en el incidente del
polígamo de Níger han adornado la actuación de María Teresa Fernández
de la Vega. O de sus colaboradores. Da exactamente lo mismo. ... El artículo en El País
Vaya, vaya. La vicepresidenta se siente "horrorizada". No es para
menos: se hizo una foto en Níger con un polígamo. ¡Un hombre con tres
mujeres! Y capataz en una factoría de chufas, nada menos. La pobre
vicepresidenta, que no sabía nada al posar, tuvo que sufrir una
angustia indecible al averiguar que había quedado inmortalizada junto a
un monstruo. Yo también me siento horrorizado. Pero no por el polígamo.
Ni siquiera por la poligamia en general, de la que no soy nada
partidario. A mí me horrorizan, en este caso, el abuso, la manipulación
y la hipocresía: tres de los atributos clásicos del machismo, que en el
incidente del polígamo de Níger han adornado la actuación de María
Teresa Fernández de la Vega. O de sus colaboradores. Da exactamente lo
mismo.
No escuché ningún comentario de la vicepresidenta cuando el rey
Abdulá de Arabia Saudí hizo su última visita a España. Y el rey saudí,
hasta donde se sabe, ha sido un polígamo fecundo, con más de treinta
esposas. Dejamos de lado, por farragoso, el tema del rey Abdulá y los
derechos humanos en general, o los derechos de la mujer en particular.
Tampoco
dijo nada cuando el coronel Gaddafi plantó su jaima en Sevilla, pese a
la liberalidad con que el coronel repudia esposas; viaja, además,
escoltado por una treintena de mujeres guardaespaldas reputadas como
vírgenes. Bonita la escolta de vírgenes, ¿no? ¿No se le ocurrió a la
vicepresidenta horrorizarse ante eso? No. María Teresa Fernández de la
Vega ha optado por una oportunidad más cómoda, con una "víctima", el
infeliz de las chufas, incapaz de responder. Eso es abusar. Ha optado
por utilizar, para emitir un mensaje contra la poligamia, una situación
del todo inocente: el de las chufas sólo quería una foto con una alta
autoridad europea Eso es manipulación. Y ha optado por callarse otras
veces en las que defender sus principios podía no haberle salido
gratis. Eso es hipocresía. Abuso del más débil, manipulación e
hipocresía. Lo mismo que el machismo. Un horror.
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