|
Escrito por Conferencia Episcopal
|
|
Viernes, 22 de Junio de 2007 21:10 |
|
...El Estado no puede suplantar a la sociedad como educador
de la conciencia moral, sino que su obligación es promover
y garantizar el ejercicio del derecho a la educación por
aquellos sujetos a quienes les corresponde tal función,
en el marco de un ordenamiento democrático respetuoso de
la libertad de conciencia y del pluralismo social. En cambio, con
la introducción de la "Educación para la ciudadanía" de
la LOE tal como está planteada en los Reales Decretos el
Estado se arroga un papel de educador moral que no es propio de
un Estado democrático de Derecho. Hablamos de esta "Educación
para la ciudadanía". Otra diferente, que no hubiera
invadido el campo de la formación de la conciencia y se
hubiera atenido, por ejemplo, a la explicación del ordenamiento
constitucional y de las declaraciones universales de los derechos
humanos, hubiera sido aceptable e incluso, tal vez, deseable. ...
|