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Escrito por Cristina Losada
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Viernes, 11 de Abril de 2008 15:59 |
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La prueba de que el talón de Aquiles del PSOE zapaterino era y es la
cuestión nacional se encuentra en el discurso de investidura de ZP. No
en el fondo, que no lo tiene limpio, sino en la forma. Si el candidato
compuso el hilo de su perorata con el latiguillo "mi idea de España" y
pronunció el nombre de la nación discutida y discutible tantas veces
como pudo no fue porque sufriera un repentino ataque de patrioterismo
a lo Bono, sino por cubrir ese flanco débil suyo. Para mí que se podía
haber ahorrado todo lo demás, a fin de cuentas, perfectamente
prescindible, y haber entonado una España interminable como los
locutores deportivos cantan los goles. ... En Libertad Digital.
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