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La Coruña, con L de libertad

Imagen: La Coruña, con L de libertad

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Nacionalismo en las aulas

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1980

 

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El Correo Gallego: Rosa Díez ayer en La Coruña Rosa Díez hizo una valiente y lúcida defensa de la lengua española cuyo uso es un derecho civil irrenunciable para cualquier español resida donde resida. También como instrumento de unidad y de aplicación de una política y proyectos comunes para toda España. Resaltó la estupidez de que se renuncie a una lengua que es uno de los principales factores de competitividad internacional de toda España.
Excelente su crítica de la llamada "normalización lingüística". La denuncia del mecanismo liberticida por el que una reivindicación nacionalista más o menos tribal se convierte en irrefutable fuente de supuestos derechos de las cosas contra los ciudadanos.
La canallesca actitud por la que los nacionalistas nos consienten que vivamos en "sus" territorios siempre que nos hagamos nacionalistas o nos callemos...

Ayer, 31 de octubre, víspera de la festividad de todos los Santos, y en la tradición teatral española día para la recreación de amoríos y arrepentimientos, se presentó en el Palexco de La Coruña el partido nuevo de Rosa Díez , ex dirigente del PSOE en las Vascongadas. El acto, que casi recordó una reunión semi clandestina propia de otros tiempos, reunió a un centenar de personas, incluidos algunos periodistas con los que Rosa Díez estuvo hablando unos minutos por lo que empezó con retraso.

Intervinieron, además de la citada ex dirigente socialista, Antonio Cascón y Roberto Blanco Valdés.

Antonio Cascón de la Coordinadora regional del partido en Galicia explicó el interés de gobernar para las personas y no para las cosas como el actual sistema político ha terminado degenerando.

El catedrático de Santiago y colaborador de cierto periódico coruñés, Roberto Blanco Valdés, denunció el doble fiasco de actuación de sus correligionarios gubernamentales así como de la oposición de Rajoy. También alabó el optimismo y fuerza de voluntad de la líder Rosa Díez, inasequible al desaliento, como se decía antes.

La socialista vasca subrayó que no se podía seguir así, pero que no era tiempo de sólo hacer diagnósticos sino también de presentar soluciones. Ligó el nacimiento del nuevo partido, "un partido nuevo, no un nuevo partido", a la trayectoria de Basta Ya.

Calificó a la actual de "legislatura maldita, en la que todo está roto".

Criticó especialmente al PSOE de ZP que se ha empeñado en pactar y revisar el modelo territorial de Estado con los que no creen en él y en perjuicio de los ciudadanos españoles. "El PSOE ha renunciado a vertebrar a España". Y carece de un proyecto común para toda España. Luego se permitió unas notas de nostalgia personal recordando que con su admirado Felipe vivíamos mejor y que el gran estadista sevillano estaba muy preocupado porque entonces no había oposición para desarrollar la democracia y la alternancia con el socialismo ¿?.

De vuelta al momento actual, dio un pescozón al PP al que considera "lleno de complejos e hipotecas", que no detalló.

Explicó que es preciso luchar contra el desapego institucional y político que a su juicio fomentan ambos partidos mayoritarios entre la gente para que no ejerza de ciudadanos.

Y luego desgranó una serie de medidas de cambio constitucional e institucional que se precisan para enderezar el actual estado de cosas, dirigidas a regenerar la democracia. Así la reforma del título VIII estableciendo claramente las competencias del gobierno central, a fin de asegurar la igualdad, coherencia y competitividad internacional del país, haciendo especial hincapié en la educación.

Igualmente, reformas en el CGPJ, el TC y la Fiscalía general dirigidas a asegurar la posibilidad de una separación real de poderes.

Sin olvidar la Ley electoral, de modo que se evite la actual sobre representación de los nacionalistas, para lograr que los votos de los ciudadanos valgan igual en cualquier parte de España.

Rosa Díez hizo una valiente y lúcida defensa de la lengua española cuyo uso es un derecho civil irrenunciable para cualquier español resida donde resida. También como instrumento de unidad y de aplicación de una política y proyectos comunes para toda España. Resaltó la estupidez de que se renuncie a una lengua que es uno de los principales factores de competitividad internacional de toda España.

Excelente su crítica de la llamada "normalización lingüística". La denuncia del mecanismo liberticida por el que una reivindicación nacionalista más o menos tribal se convierte en irrefutable fuente de supuestos derechos de las cosas contra los ciudadanos.

La canallesca actitud por la que los nacionalistas nos consienten que vivamos en "sus" territorios siempre que nos hagamos nacionalistas o nos callemos.

(Sin embargo, de modo incoherente, doña Rosa utiliza el palabro Euskadi inventado por el felón Arana, término que más que representar a un territorio viene a designar a los vascos de pura raza vasca que hablan en vascuence. En esto Doña Rosa debería desnormalizarse, pues es mal asunto, síntoma de derrota cierta en lo intelectual y cultural, emplear como propios los términos y métodos del enemigo).

Muy interesante su reflexión sobre la polémica asignatura de Educación para la Ciudadanía. Para Díez se trata claramente de una cuestión promovida por ZP no ya para resolver el problema endémico de la falta de una adecuada pedagogía democrática en España, sino para provocar a la oposición, quien también en esto habría entrado al trapo sin mayores distingos ni inteligencia.

Por último, Rosa Díez explicó que en UPD existen dos corrientes políticas históricas: "la izquierda crítica y la de los liberales de Cádiz que querían cambiar las cosas". Y que su objetivo es lograr un grupo parlamentario propio influyente.

Como se puede ver el discurso de UPD coincide en muchos de sus análisis con el de las corrientes más preocupadas, generosas y lúcidas de la sociedad civil española.

Especialmente con la problemática de la reforma constitucional y Ley electoral y la situación de los derechos civiles en las comunidades bilingües maltratados por los dos grandes partidos que en este asunto tienen poco que echarse en cara. Ahora bien: otra cosa es la discusión sobre los medios a emplear para lograr cambiar la dinámica de descomposición que lleva a España y a los españoles al despeñadero. Como por ejemplo la propuesta de Vidal Cuadras de una gran coalición.

La opinión de este observador es que UPD se muestra por sus sentimientos y trayectoria más bien como una escisión del PSOE. De una parte de la izquierda decente, horrorizada por las fechorías de ZP y sus cómplices, que heroicamente estaría dispuesta a sacrificar el pesebre a sus antiguos ideales y tradiciones.

No hubo turno de preguntas por lo que no se nombró la bicha del voto útil y también nos quedamos sin saber a quién daría su apoyo el nuevo partido bisagra caso de lograr su objetivo de lograr un grupo parlamentario influyente: si llegado el momento influiría más la necesidad de representar la separación de su antiguo grupo político o la querencia izquierdista.

La cita de los liberales de Cádiz más bien parece una concesión retórica, aunque no estaría de más que si el partido de la oposición no quiere ver como se fugan votos liberales al UPD o a la abstención, reconozca sus graves errores, especialmente en Galicia, rompa con las hipotecas del pasado en el tema lingüístico, se ponga a trabajar para devolver a los ciudadanos el ejercicio real y cotidiano de sus derechos civiles.

Pues el diagnóstico y el esbozo de programa explicados ayer por UPD resultan muy asumibles en su mayor parte por la ciudadanía común, no sólo por los liberales, pero quizás la única organización que esté en condiciones de llevarlo a cabo, si quisiera, es el PP ¿acaso quiere?

La noticia en otras web.- En El Correo Gallego:
- ¿España es una nación o hay diversas naciones en el Estado? - Los nacionalismos pueden decir lo que quieran, pero la nación española es la única que existe.

Y en La Opinión, Fernando González Macías.