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La Coruña, con L de libertad

Imagen: La Coruña, con L de libertad

Doma y castración del Reino de Galicia

 

Reyes Catolicos Galicia

Nacionalismo en las aulas

juventud nazionalista

1980

 

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 El Centro de estudios públicos Poder limitado que, en palabras de Luis Balcarce, nace para contribuir a fortalecer la sociedad civil, apoyar la búsqueda del conocimiento que ningunea el poder político actual y combatir el despotismo nacionalista en el ámbito de las ideas, se ha presentado ayer 12 de diciembre al público en el Auditorio de la Caixa gallega en el Cantón coruñés.

Y para la ocasión ha venido una interesante figura de la resistencia antinacionalista el periodista, escritor y promotor de terceras vías para la ciudadanía Arcadi Espada, quien disertó sobre la España de los afectos.

Arcadi ofreció, al lamentablemente no tan numeroso auditorio como la ocasión merecía, una muestra de esa difícil facilidad de palabra de los buenos comunicadores. Que con una aparente sencillez habló muy profundamente de cuestiones muy serias e inquietantes.
Reveló la manipulación de la realidad y la impostura de la Cataluña nacionalista con su propio caso personal, que es más o menos el de más de la mitad de la actual población residente en Cataluña. La mayoría de los catalanes actuales proceden de otra parte de España, son españoles al menos genealógicamente hablando y tienen el español como lengua materna. Para Arcadi éste sí es el verdadero hecho diferencial catalán y no el pretendido de la lengua. Y esta condición de inmigrantes o descendientes de inmigrantes está en la base de la trama de afectos entre la mayoría de los catalanes y el resto de los españoles.
Y frente a la jeremiada victimista catalanista del "tus parientes de Andalucía, Extremadura o Aragón nos roban" los impuestos que pagamos todos, están las personas con su mencionada trama de afectos por toda España.
De una España cuya idea ahora, después de 30 años de democracia, está en crisis.
Por varias razones.
El desgarro nacionalista pone en peligro los logros de la transición democrática.
Para buena parte de la opinión dominante, el concepto de unidad de España se asocia al franquismo. Cuestión que está siendo actualizada por motivos de estrategia política sectaria con cuestiones como la Ley de memoria histórica o la santificación laica de la Segunda república.
Y también por lo que al catalanismo respecta, por la hegemonía actual del nacionalismo independentista frente a la otra visión del catalanismo histórico como la tradicional de Francesc Cambó, la del catalanismo original que surge para combatir la decadencia de España con una Cataluña de vanguardia.
Pero paradójicamente quien pretendía ser vanguardia de España ya no es vanguardia de nada puesto que también ha entrado en decadencia. Y ya no puede competir con Madrid que es ahora la verdadera vanguardia y una de las ciudades más importantes de Europa. Este sí un verdadero hecho diferencial.
Arcadi se pregunta luego por las razones por las que la izquierda española se ha hecho "nazionalista".
Y se contesta. La izquierda actual carece de paradigmas. El muro de Berlín ha caído dejando al descubierto todo su horror. Y el paradigma roto ha sido recompuesto con varios "pequeños paradigmas", incluso contradictorios, como el feminismo, el ecologismo, el falso prestigio de "lo diferente"…
El terrorismo por su parte también ha roto el sentimiento entre españoles, que veían como muchas de sus víctimas muchas veces procedentes de las regiones más pobres además de ser asesinadas eran enterradas casi en la clandestinidad, lo que constituía una doble victoria del Mal sobre la Vida y sobre el Honor.
Para Arcadi un antídoto contra los proyectos separatistas pudiera ser la consideración de la antigua aspiración a la unidad ibérica con Portugal. Cuestión la que merece más tiempo del que se le dedica.

El futuro es incierto porque tenemos la realidad que tenemos y porque la fuerza del Mal, el nacionalismo, es muy grande. Y los españoles no nacionalistas y los antinacionalistas debemos combatir contra esa poderosa fuerza del Mal.
Pero hay algunas Esperanzas:
La propia decadencia catalana actual debería indicar por donde no hay que ir pues no puede ser modelo para nadie.
El futuro final del terrorismo pues según él la ETA, pese a sus últimos criminales atentados, está ya definitivamente derrotada.
La aparición de la sociedad civil en forma de organizaciones como las asociaciones que como Poder limitado hacen de anfitrión hoy.
Y la parte sensata de los grandes partidos que habrá de plantar cara a los nacionalistas para luchar contra el Mal.
Para que el fetichismo de la tribu no suspenda el de los afectos entre españoles.

Tras la disertación de Arcadi se produjo un animado coloquio no siempre ordenado. Probablemente, porque los problemas que nos plantea Arcadi no pueden dejar indiferentes a ninguna persona de Bien.

Sarastro felicita a la nueva asociación Poder limitado por su deseo de defender la Libertad y las ideas. Y le desea toda ventura a sus miembros en su lucha como caballeros andantes contra el Mal: es decir la barbarie y despotismo nazionalistas.
Desde el punto simbólico cabe hacer algunos breves comentarios.
Arcadi Espada representa a un náufrago superviviente de la izquierda decente, hoy a extinguir con ZP y sus secuaces. Una tercera vía, entre los dos grandes partidos existentes. Pero no parece justa la equidistancia que hace Arcadi entre ambos, al menos en este tema de la lucha contra el Mal, ni la crítica a Rajoy por "abanderarse" parece acertada.
En su defensa de la izquierda y del papel de Felipe González (o incluso el Carrillo de la Transición), se puede estar más o menos de acuerdo. Sarastro piensa que el socialismo es una superstición, una impostura, aunque puede ser menos malo, malo, o pésimo. E históricamente así lo ha sido. Pero creo que es importante ser coherente. Y en consecuencia hay que dar la importancia debida a los símbolos. También a la bandera española. Bandera que simboliza toda esa trama de afectos a la que se refería Arcadi y que no es un instrumento de división, sino de integración de los ciudadanos en su condición de hombres libres.
Porque los símbolos hablan también al subconsciente. Porque despiertan emociones. Especialmente en grupos.
Emociones que deben ser depuradas hacia el Bien. Y no hay que olvidar que una de las misiones más importantes de la Cultura es revelar los arquetipos del inconsciente. Porque mueven al alma. No basta la simple contemplación racional de las cosas, es preciso mover a la acción.
Algunos españoles aún creen que la cosa no va con ellos. Al menos mientras quede un euro que gastar.
Pero si no reaccionan, si no intentan comprender y no se mueven para combatir el Mal, el drama puede estar servido. Otra vez más.