 ... El Club Financiero de Vigo
ha presentado un sucinto, claro, socrático, aunque muy “diplomático”
informe en el que se ponderan los desastres de la actual política lingüística
de la Junta gallega. Se lo agradecemos de corazón. Hay que felicitarle,
sin duda, por dar la cara y no cobardear en tablas como otras instituciones
y empresarios que con su silencio galleguista se convierten en cómplices
de las fechorías perpetradas por el Poder. ...
La desaparecida, acaso quizás
nunca existió, sociedad civil en el Noroeste de España ha dado señales
de vida por medio de una de sus instituciones: El Club financiero de
Vigo.
“Malos tiempos corren cuando
es preciso demostrar lo evidente”, decía Aristóteles.
Y, en efecto, para los sufridos
súbditos de Su Católica Majestad residentes en esta parte de España,
no son malos: son pésimos. Y con tendencia a empeorar gracias a los
tenebrosos oficios de las Instituciones de cuyo entramado es su responsable
máximo, que parecen actuar contra el pueblo y la Nación española
que justifican su existencia constitucional.
El Club Financiero de Vigo
ha presentado un sucinto, claro, socrático, aunque muy “diplomático”
informe en el que se ponderan los desastres de la actual política lingüística
de la Junta gallega. Se lo agradecemos de corazón. Hay que felicitarle,
sin duda, por dar la cara y no cobardear en tablas como otras instituciones
y empresarios que con su silencio galleguista se convierten en cómplices
de las fechorías perpetradas por el Poder.
El informe, más que en el
atropello de los derechos humanos, y en la defensa de los derechos civiles
vulnerados por el actual despotismo de los separatistas y sus cómplices,
incide en las consecuencias de la autarquía lingüística perpetrada
desde las instituciones supuestamente constitucionales gallegas, y financiada
con los impuestos de sus víctimas.
Perfectamente de acuerdo con
su propuesta de libertad en el ámbito de la enseñanza, (con el reconocimiento
de que sean los padres quienes decidan), o en el de la administración,
el comercio o la señalización. Todo ello vulnerado por las autoridades
supuestamente constitucionales y sus cómplices.
Se echa en falta quizás el
explicar de modo más claro y contundente que Galicia sin España sería
otro país tercermundista más, corrupto, atrasado, sin futuro, impunemente
saqueado y además sin petróleo que vender para maquillar sus carencias.
Una región que no podría mantener su nivel de bienestar sin las trasferencias
y solidaridad del resto de España.
El proceso de destrucción
de los afectos y de humillación de los hispanohablantes en el que se
han embarcado las instituciones políticas y culturales gallegas, con
el PP de monaguillo turiferario, además de un crimen es un fatídico
error que tendrá malas consecuencias no sólo para sus víctimas sino
también para sus agentes.
Bienvenido, pues, el informe
del Club Financiero de Vigo que destaca, incluso más que por su propio
buen contenido, por abrir una línea inédita de respuesta a los abusos
del Poder distanciándose de la cobardía y falta de compromiso con
la libertad habituales de la sociedad civil y empresarial gallega.
¡Enhorabuena!
Vamos a ver si se animan nuestros
bizarros próceres coruñeses y critican también a exceentísimo acade
señor Osada a quien Babel confunda.
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