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Escrito por Cristina Losada
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Martes, 27 de Febrero de 2007 13:34 |
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Nunca podremos saberlo. De ninguna manera quieren que lo sepamos. Jamás
hemos de tener constancia de cuántos padres elegirían enviar a sus
hijos a colegios en los que todas las materias se impartieran en lengua
vernácula. Ni de cuántos preferirían llevarlos a centros donde el
español fuera la lengua vehicular. Impiden ese conocimiento quienes
erigieron su poder sobre la pulsión identitaria y cultivan la patología
narcisista que exacerba las pequeñas diferencias. Ese poder suyo se
fundamenta en un hurto. En hurtar la realidad. El artículo íntegro en Libertad Digital
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