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entrevista a Javier Nogales, secretario general de educación de CCOO en el País Vasco.
La próxima implantación del nuevo diseño curricular "al servicio del
nacionalismo vasco", los posibles cambios en los modelos lingüísticos
actuales y la conflictiva adaptación del alumnado emigrante son algunos
de los temas que Javier Nogales, Secretario General de la Federación de
Enseñanza de CC.OO. en el País Vasco, encara en esta entrevista.
La Consejería
de Educación del Gobierno Vasco anuncia que para el curso 2008-2009
puede estar ya en marcha el nuevo diseño curricular vasco. ¿Va a ser
posible?
No
lo sé, pero lo que tenemos que decir como CC.OO. es que no nos gusta ni
el procedimiento ni la actitud mantenida por el Departamento de
Educación. Tampoco el carácter de la propuesta que, financiada por ese
mismo departamento con 253.000 euros, está liderada por Udalbiltza y
por la Confederación de Ikastolas. Pensamos que un currículo debe ser
un elemento de cohesión social, de integración y no un elemento de
fractura y desvertebración de la sociedad vasca. Tal y como se ha
planteado aparece como un instrumento al servicio de una parte de la
sociedad y de la comunidad vasca, la parte nacionalista. La parte que
entiende desde su imaginario que debe ser un currículo para las siete
provincias de esa gran Euskal Herria y hace abstracción del marco
actual, entrometiéndose en el País Vasco francés e, incluso, en la
Comunidad Foral Navarra.
Si entrara en vigor tal como está, ¿cómo repercutiría en la enseñanza?
Los
rasgos identitarios y de hacer girar única y exclusivamente todo en
torno sólo al euskera ya nos dice la pauta de lo que se quiere hacer
con un instrumento utilizado como banderín de enganche para los
sectores más nacionalistas, tanto del sistema educativo como del
conjunto de la sociedad. Es posible todo, pero es digno de reseñar un
hecho significativo. Ya se ha acordado la parte común al conjunto del
Estado. No ha habido discrepancias en esa parte del currículo, que es
el 55%. Así que por un lado aparece en los medios de comunicación esta
apuesta tan radicalmente nacionalista, pero por otro lado están
acordando la parte común entendiéndose con el Ministerio. No sé si se
juega a un doble discurso, tratando de galvanizar la conciencia
nacionalista y también de forma más práctica, entendiéndose con el
Ministerio en esos otros aspectos.
¿Qué posiciones están tomando los profesionales de la educación en el País Vasco?
El
profesional de la educación es tan plural y tan diverso como la propia
sociedad. El profesorado de la enseñanza pública es uno y el de la
privada es otro. Lo que sí puedo constatar es que en estos momentos el
diseño curricular no es una preocupación de los centros.
¿Cómo han participado en ese diseño curricular?
No
ha habido participación directa de lo que es la representación
institucional del profesorado porque sus representantes, que somos los
sindicatos, al menos el mayoritario, no ha tenido marco de
participación alguno. Estamos esperando que esto se discuta donde debe
hacerse. Tenemos un órgano máximo de representación y de participación
que se llama el Consejo Escolar de Euskadi, en el que está presente
CC.OO. Y estamos a la espera de hacer nuestras aportaciones en ese foro
tal como indica la propia ley, algo que a fecha de hoy no ha ocurrido.
¿Va a influir en los modelos lingüísticos, se mantienen tal como están?
Si
se hace un diseño curricular como éste que gira en torno al euskera,
indudablemente que va a influir en la remodelación de los modelos
lingüísticos. Nosotros hace tiempo que proponemos revisarlos y
establecer un nuevo modelo flexible y abierto. Nuestras condiciones son
dos. Una es que el éxito escolar está más garantizado si la enseñanza
se hace a través de la lengua materna y por lo tanto hay que respetar
un porcentaje sustancial del proceso de enseñanza para que eso ocurra.
La segunda condición es que, como se dice en la Ley de Escuela Pública
Vasca, un objetivo es que al final de la escolarización obligatoria el
alumno debe ser capaz de poder continuar sus estudios en una de las dos
lenguas oficiales. Esto es una recomendación de la UNESCO y es uno de
los argumentos que en su día se empleó, precisamente, para demandar
enseñanza en euskera. En aquellas primeras ikastolas, en los años
setenta, uno de sus argumentos era que sus niños querían recibir la
enseñanza en su lengua materna. ¿Por qué negar ahora esa argumentación
a quienes son castellano hablantes?
¿Existe
la posibilidad real en la escuela pública vasca de recibir enseñanza en
un modelos lingüístico principalmente impartido en castellano?
Formulado
de manera genérica claro que existe, pero en Guipúzcoa hay zonas donde
no hay oferta pública de enseñanza en castellano. Ya tienes la privada,
es lo que te dicen. No se han aplicado estos modelos tal y como se
pactaron, es falso porque en el camino se ha hecho una estigmatización
del modelo A (mayoritario en castellano), se ha convertido a los padres
que elegían este modelo en personas señaladas y se ha deteriorado su
imagen en las continuas campañas de matrícula, a veces con la
colaboración del propio Gobierno vasco. Todo eso ha dado lugar a que la
demanda se condujera a los modelos B y D. Desde el Gobierno vasco se ha
hecho una apuesta, desde que Eusko Alkartasuna dirige el Departamento
de Educación, por el modelo de la inmersión. Eso está provocando unos
efectos nefastos y el resultado se verá con el tiempo en el nivel de
competencia académica de los alumnos vascos. Tiempo al tiempo.
¿Cómo se ha llegado a esta situación?
Pues
como pasa con tantas cosas en esta sociedad. Nadie se quiere significar
y si lo haces te cae el oprobio social. Como ocurre con el terrorismo o
con otras cosas, es muy difícil la exigencia de lo que es evidente y
obvio. Se antepone la cuestión ideológica y política, la filosofía
nacionalista. Todo se hace en nombre del euskera, para el euskera y, al
final, este elemento se convierte en algo que tumba las posibilidades
de expresarse con libertad. Y si a eso se añade que determinados
elementos en torno al euskera vienen acompañados de amenazas, de
violencia, pues tenemos este panorama desolador.
¿Qué ocurre con la escolarización de los niños inmigrantes de países cuya lengua es el español?
Esto
dio lugar en la legislatura anterior a una gran polémica que acabó en
el Parlamento Vasco y a una moción de censura a la Consejera de
entonces. Porque incluso eran considerados como extranjeros hasta los
que venían de otras comunidades españolas. Esto ya es historia y pasó,
pero es una referencia a tener en cuenta. Con los hijos de los
emigrantes que están llegando lo que hay es una conducción a la red
pública. No hay equilibrio en el reparto de este alumnado entre la red
privada, concertada (sea o no ikastola) y la red pública. El 70% está
en la red pública. Y en el caso de Álava, que es donde mayor índice de
este alumnado hay, llegando al 10% de la población escolar, el 81% está
en la red pública. Tampoco dentro de esa red pública se reparte por
igual, los hay de modelo D que no tienen ningún alumno inmigrante. Como
no lo tienen centros privados concertados. La ikastola Olabide de
Vitoria no tiene ninguno.
¿En qué centros se integran mayoritariamente estos alumnos?
En
los que mantienen el modelo A. Lo que, sumado a lo que antes he
expresado sobre la presión negativa con este modelo, lleva a que en
esos centros casi no haya alumnado autóctono. El resultado es convertir
a esos centros en guetos que, además, suelen estar en barrios
degradados urbanística y socialmente. Esto es una bomba de relojería
que se verá también en un corto plazo. Si para algo debe servir la
educación es para hacer ciudadanos libres y críticos, así como para
cohesionar e integrarse en la sociedad. De esta manera lo que ha
ocurrido en Francia, aquí no lo vamos a tener en la segunda generación,
sino mucho antes. Cuanto estos alumnos se den cuenta de que se le
cierran, por ejemplo, todos los puestos de trabajo que ofrece la
Administración porque se exige conocer la otra lengua oficial. Estos
alumnos tendrán la opción de montar la bronca aquí, la de optar a los
trabajos más degradados o la de irse.
Acaba de realizarse elecciones en el sistema educativo. ¿Qué fotografía queda?
Las
elecciones las ha ganado CC.OO. en un contexto muy desfavorable. Hemos
ganado no sólo en la universidad, donde somos el primer sindicato en
los profesores universitarios, sino también en la enseñanza pública no
universitaria. Son los dos colectivos más numerosos. Y lo hemos hecho,
insisto, en un contexto muy desfavorable, volviendo a jugar un partido
con el árbitro y el público en contra, incluso en un campo que se nos
hace ver que no es nuestro, como si nosotros estuviéramos aquí de
prestado. Por eso tiene un gran valor que por tercera vez consecutiva
CC.OO. haya ganado estas elecciones.
¿Por qué dice que han jugado con el árbitro en contra?
Porque
tenemos una Administración que es afín a las tesis de otras opciones
sindicales. Sindicatos que hacen unos discursos demagógicos, infantiles
y muy radicales. Me explico: en el ámbito de los docentes de la
enseñanza pública, con un censo de 21.000 personas, hay 6.700
interinos, la cifra más alta de toda la historia. Y han ido a ese
colectivo con un discurso que es difícilmente asumible. Les han vendido
lo que estos interinos querían oír, que se puede estar en el sistema
educativo sin aprobar una oposiciones. Y también otra gran mentira, que
se ha perdido el compromiso de estabilidad por culpa de CC.OO., que
interpuso un recurso y lo ganó ante el Tribunal Superior de Justicia
porque estos sindicatos firmaron con la consejera Iztueta un decreto
que quitaba la estabilidad a todos aquellos profesores que no tenían el
conocimiento de euskera que marca el perfil lingüístico 2. Y con esos
dos mensajes falsos se coloca ahora la negociación en un camino de muy
difícil salida porque si se mantuvieran los criterios del decreto que
el Tribunal Superior de Justicia ha considerado ilegal, CC.OO. va a ir
esta vez por la vía de lo penal a acusar de prevaricación a quien haga
caso omiso de esa sentencia que en estos momentos se encuentra en el
Supremo por un recurso del Gobierno vasco. Puede sonar muy fuerte, pero
es que no nos dejan otra posibilidad, aunque hemos sido el único
sindicato que no ha convocado una huelga a este Departamento. Y no lo
hemos hecho porque sabemos que quienes iban a la huelga lo hacían para
el mantenimiento de ese decreto ilegal. Nosotros no llevamos al
personal a la huelga para exigir al Departamento que prevarique porque
eso es un delito. Y no queremos ser cómplices de un delito.
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