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Decía Tocqueville
en su famosa y magistral La Democracia en
América que: "una asociación
política, industrial, comercial o bien científica o
literaria, es un ciudadano ilustrado y poderoso que no se puede
sujetar a voluntad ni oprimir en las tinieblas, y que al defender sus
derechos particulares contra las exigencias del poder, salva las
libertades comunes".
Y de eso se trata, de
salvar la libertad amenazada por la deriva de una política
autonómica que ha desbordado la constitución vigente en
la que teóricamente se basa su legitimidad y se ha convertido
en una amenaza cierta para la libertad, la democracia y los derechos
civiles de los españoles sea cual sea la parte del territorio
nacional donde residan.
Y por ello,
Gloría Lago y José Manuel Pousada han presentado en el
Palexco de La Coruña la asociación Galicia Bilingüe,
asociación dedicada a la defensa de los derechos civiles de
los españoles hispanohablantes en Galicia, España.
Ante un auditorio muy
numeroso, casi lleno el local con capacidad para más medio
millar de personas, lo han hecho con sencillez, entereza, valentía
y convicción. Y cuando existe decencia y convicción, el
discurso suena sincero y se comunica ¡Vaya si se comunica!
Algo muy diferente, por
cierto, de la cháchara barroca y leguleya de buena parte de
nuestros políticos, galleguistas, centristas, pesebristas y
veletas que considera al ciudadano como un cliente medio cretino al
que hay que volver a engañar cada cuatro años haciéndole
votar mercancía averiada con la mejor sonrisa de vendedores de
crecepelos.
Si las facultades y
personalidad de Gloria Lago han sido un feliz hallazgo para este
observador, su comedido discurso fue extraordinariamente interesante,
si bien pone los pelos de punta a cualquier persona que no quiera
resignarse a no ser llevado del ronzal. Pues denunció con toda
serenidad la letanía de atropellos, falsedades y felonías
en las que se basa el proyecto nacionalista de normalización
lingüística impuesto por la Junta con el dinero de
nuestros impuestos y con la complicidad del partido socialista,
otrora definido con notable sentido del humor negro como un partido
internacionalista proletario opuesto al caciquismo localista.
Tras denunciar la
represión y caza de brujas que sufren los profesores, maestros
y alumnos que hablan en español, incluso nombró
valientemente la bicha con una cita del mediocre y sectario Castelao,
convertido en genio y mártir por las hagiografías
galleguistas oficiales.
E insistió en la
necesidad de poder elegir, idea básica, leit motiv de la
asociación. Y en que hay que vencer al miedo.
En su intervención
José Manuel Pousada concretó cuatro puntos a tratar de
conseguir de modo inmediato:
El que los rótulos
y señales en centros e instituciones oficiales estén
escritos en ambos idiomas.
La elección por
padres y alumnos de la lengua en la que desarrollar la enseñanza
que han de recibir.
Que el conocimiento del
gallego no sea indispensable para la persona que aspira a trabajar en
la administración pública, y sea valorado en todo caso
de acuerdo a un baremo racional y justo.
Que no existan
subvenciones encubiertas que trastornen la libre competencia y la
libre circulación de personas e ideas.
En resumen, que no se
establezca un "arancel lingüístico" de carácter
anticonstitucional dirigido al fomento y conservación del
caciquismo, de la mediocridad autóctona y expulsión de
los mejores, arancel pagado en todos los sentidos por los
perjudicados.
Para finalizar el acto se
anunciaron varias acciones: un contencioso administrativo contra el
reciente decreto 124/2007 del falso 50%, una encuesta para tratar de
conocer la realidad actual verdadera en cuanto a extensión y
opciones lingüísticas. Y otro, más ambicioso, la
modificación en un sentido respetuoso con los derechos civiles
de la lamentable ley gallega de normalización lingüística,
burda copia de la catalana, perpetrada en su momento por el PP.
Gloria Lago invitó
a todos los asistentes a conseguir firmas en defensa de la libertad
de los hispanohablantes y en contra del citado decreto y a ayudar en
esta tarea, en la que tanto nos jugamos los ciudadanos.
Hubo muchos aplausos y un
breve coloquio cerrado por Plácido, no el del motocarro de
Berlanga, sino un buen profesor de gallego, ya jubilado. Si Berlanga
subastaba pobres en Navidad como obra benéfica, ahora no con
menos impostura, la Junta subasta gallego- parlantes a precio de oro
todo el año entre las muchedumbres bien pensantes. Nuestro
buen profesor nos explicaba con nostalgia, igual que en los lejanos
setenta, que el gallego era muy débil y había que
ayudarlo en contra del español. ¡Qué tiempos
aquellos!
La Coruña, 29 de noviembre de 2007
Otro
sí dijeron en el momento procesal correspondiente:
Federico
Jiménez Losantos:
"De lo
que no se dan cuenta en Madrid es de que nombrar las cosas es poseerlas.
Es un certificado de propiedad. Si las nombras en catalán son
sólo de los catalanes que hablan en catalán. Y si no hablas en
catalán no tienes derecho a esas cosas. Es una idea muy tribal
pero muy eficaz si, además, se acompaña de represión"
Pérez
Reverte:
Este
es un país de ignorantes gobernados por sinvergüenzas.
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