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La Coruña, con L de libertad

Imagen: La Coruña, con L de libertad

Doma y castración del Reino de Galicia

 

Reyes Catolicos Galicia

Nacionalismo en las aulas

juventud nazionalista

1980

 

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 Sí, esta vez sí cabe felicitar al delegado del gobierno y a las propias FSE por su eficaz y discreta actuación impidiendo agresiones a los manifestantes que de modo pacífico y legal solicitaban libertad lingüística y de las otras, (pues la Libertad es indivisible), en esta querida tierra gallega.

La manifestación se ha desarrollado sin grandes incidentes pese a las provocaciones de algunos de los reventadores vociferantes. Incluso las Fuerzas de Seguridad solicitaron la identificación a uno de los contra manifestantes, ya talludito él, que de modo destacado intentaba provocar con algún conato de violencia a la numerosa gente congregada junto al obelisco coruñés.

Sin embargo, el acto tuvo sus incidencias y momentos de cierta tensión, pero los gritos de ¡fascistas! fueron acallados una y otra vez por los más numerosos de Libertad, Libertad, pues hoy los manifestantes legales sí se sentían protegidos por las FSE de las posibles agresiones de los reventadores.

Curiosamente los bizarros galleguistas de ocasión desplegaron en vez de la gallega ensuciada con la insignia del diablo de otras veces, una gran bandera comunista con la hoz y el martillo sin duda para darle mayor credibilidad a sus tesis.

Los convocantes leyeron varios comunicados , algunos algo más largos de lo que la situación quizás hubiera aconsejado .

Y haciendo honor a los planteamientos de verdadero y libre biligüísmo parcialmente en gallego. En puro gallego del habla popular, con lo que los gritos de ¡fascistas! arreciaron entre el poco respetable grupito de reventadores, quizás porque acostumbrados al inventado gallego transgénico, ese producto de laboratorio dirigido a aumentar artificialmente la productividad presupuestaria del mal llamado hecho diferencial, ignoran la lengua gallega común, la que habla cuando quiere la gente y no cuando se la imponen los déspotas.

De modo que esta vez sí cabe felicitarse porque el acto cívico coruñés pudiera desarrollarse sin heridos, lo cual sin duda alegrará a la gente de bien que desea que La Coruña y Galicia en general, siga siendo la tradicional tierra amable, hospitalaria y cortés en la que nadie es forastero.

¡Hasta el próximo viernes! y enhorabuena a todas las personas de buena voluntad, convocantes, manifestantes, fuerzas del Orden Público y delegado del Gobierno, que han hecho posible este acto cívico de defensa de la libertad y los derechos humanos. Frente a los totalitarios, revenidos cachorros de Stalin que agitan la bandera roja del despotismo y la barbarie.