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La
Legislatura de José Luis
Rodríguez Zapatero ha sido la del "todo vale". La consigna del
"todo vale" ha llegado a crear en España no ya una doctrina
política sino una verdadera subcultura que es profundamente antidemocrática y
enemiga de la
convivencia. Una subcultura heredada inicialmente del
nacionalismo vasco pero ya totalmente asimilada por el partido que nos ha
gobernado durante los últimos cuatros años, que llegó al Gobierno gracias a
ella y que pretende servirse de ella para perpetuarse en el Gobierno.
Pero es
preciso decir en voz alta que para obtener el poder en unas elecciones o
mantenerse en el poder "no
vale
todo".
- No vale proponer a los demócratas el Pacto por las
Libertades y contra el Terrorismo a la vez que se propone a los propios
terroristas otro pacto.
- No vale acercarse a los terroristas cuando se está en
la oposición y decirles que se les va a tratar mejor que lo que lo está
haciendo el Ejecutivo que en ese momento gobierna.
- No vale invitar a los
terroristas a que propicien ese cambio como sólo ellos saben hacerlo.
- No vale
prometer a los terroristas ni a los independentistas, ni a los que son una cosa
y otra al mismo tiempo, lo que no se puede prometer.
- No vale violar la jornada
de reflexión de unas elecciones.
- No vale atacar las sedes del partido rival.
- No
vale buscar votos entre la chatarra y
los cadáveres de Atocha.
- No vale responsabilizar al partido rival de un
atentado terrorista por más que éste sea una respuesta a una determinada
política que no juzgamos ni adecuada ni moral.
- No vale aliarse ni con los
cómplices políticos del terrorismo ni con quienes pretenden la destrucción del Estado democrático español.
- No vale
querer hacer pasar por respetables ni ideas ni ideologías antidemocráticas y
totalitarias.
- No vale hacer de la izquierda un valor absoluto porque entonces
se rompe la convivencia ya que quien no
pertenece a la izquierda queda excluido del respeto que merece como demócrata y
como ciudadano.
- No vale hacer de la libertad otro valor absoluto. Porque no lo
es. Porque, con ser un bien inapreciable y un derecho de toda persona, la
libertad de uno debe estar limitada en su ejercicio por la libertad de los
otros y viceversa. Porque hay muy pocos valores que puedan llamarse absolutos
como pueda ser el de la vida, que indudablemente lo es aunque lo relativicen
quienes, por otra parte y paradójicamente, absolutizan valores más relativos
cuando no desechables como la secta política
o la tribu étnica.
- No vale llamar al otro gratuitamente
"fascista" por un mínimo sentido de la propiedad del lenguaje, del
uso adecuado tanto de los conceptos como de las palabras y porque quien desde
un partido democrático hace un uso gratuito de ese vocablo coincide con los
nacionalistas, o sea con quienes lo hacen desde el racismo y el totalitarismo
sirviendo así a esa mala causa.
- No vale el desprecio hacia una religión
secularizada como el cristianismo cuyo discurso doctrinal ha sido fuente moral de la propia Ilustración
y coincide con ésta incluso en las palabras que la Revolución francesa escribió
con mayúsculas: Libertad, Igualdad y Fraternidad.
- No vale sembrar la división
gratuitamente entre los españoles en materias vitales como la lucha
antiterrorista.
- No vale intentar dividir a las víctimas del terrorismo.
- No vale
ningunear a las víctimas del terrorismo.
- No vale hacer sufrir a las víctimas
del terrorismo.
- No vale estigmatizar a las víctimas del terrorismo.
- No vale
insultar a las víctimas del terrorismo diciendo que están siendo manipuladas
como si su tragedia las hiciera menores de edad en lugar de hacerlas dignas del
mayor respeto y consideración y reconocimiento.
- No vale omitir, silenciar,
borrar las huellas y el recuerdo del asesinato cometido por ETA para que nadie
se acuerde dentro de unos años de quiénes fueron los asesinos y por qué esa
persona fue asesinada.
- No vale agredir a las víctimas del terrorismo diciendo
que obstaculizan el camino hacia la paz
y que ponen palos a las ruedas de la paz y demás cursiladas con las que se las
convierte en dianas del odio de los fanatizados, los ciegos y los necios.
- No vale asistir a
sus funerales para sacarse la foto electoralista mientras se está ignorando y
ofendiendo a sus familiares en el propio cementerio y ante el difunto.
- No vale
traicionar la memoria y la ideología y los valores y la causa del compañero de
partido asesinado.
- No vale hacer de la táctica publicitaria y mediática un
absoluto y un valor moral.
- No vale utilizar la Justicia de un modo táctico y
selectivo al servicio propio y de intereses puramente electorales.
- No vale excarcelar a asesinos y encarcelarlos caprichosamente, como si
la Justicia fuera un instrumento de chantaje.
- No vale chantajear a los chantajistas con la Justicia cuando ésta debe ser
aplicada para acabar con el chantaje, no para perpetuarlo.
- No vale chantajear a
los demócratas con multas por usar su libertad de expresión y reunión cuando se
permite ilegítimamente expresarse y reunirse y manifestarse a los terroristas y
a sus cómplices.
- No vale mirar hacia otro lado cuando los compañeros de otro
partido democrático son puestos en la diana en las paredes de su barrio o
cuando se les echa de un trabajo por defender una ideología y pertenecer a un
partido perfectamente legítimos.
- No vale
suplantar a las víctimas del terrorismo presentándose uno como víctima de una
tragedia que asoló a toda España hace setenta años y que dejó cicatrices en
todos los hogares de España.
- No vale abrir las cicatrices en nombre de una
falsa memoria histórica que no es más que selectiva e interesada amnesia.
- No vale decir una cosa
y la contraria.
- No
vale blandir los huesos de los muertos como si fueran garrotes para resucitar
el viejo cainismo hispánico que habíamos
superado.
- No vale invocar la memoria histórica de los muertos de la Guerra Civil para
sacarlos de las tumbas y hacer que sigan luchando sus esqueletos unos contra
otros o contra los vivos.
- No vale hacer sufrir removiendo la memoria trágica de
los vivos.
- No vale permitir que los asesinos y los cómplices de los asesinos
insulten e infrinjan dolor a las víctimas del terrorismo en letras de canciones
o poniendo a las calles los nombres de los asesinos o nombrando hijos
predilectos a los asesinos.
- No vale dejar que las nuevas generaciones jueguen en
parques y plazas que llevan los nombres de los asesinos y que los tomarán por
modelos de conducta a imitar.
- No vale negociar con quienes practican esas
infamias.
- No vale negociar con quienes amparan esas infamias.
- No vale perseguir
ni estigmatizar a un partido ni a un colectivo ni a unos ciudadanos que tratan
de desterrar para siempre esas infamias de la vida española.
- No vale ser
cómplice de la infamia nacionalista
y
del silenciamiento de las víctimas y del
olvido.
- No vale despreciar el esfuerzo
de anteriores gobiernos en la lucha antiterrorista para presentarse como el
gran pacificador.
- No vale rechazar frívolamente
la experiencia y los logros de los otros en esa lucha.
- No vale haber
permitido que resucitara el terrorismo.
- No vale llevar la ominosa negociación con los terroristas al Congreso
de los Diputados.
- No vale haber desobedecido incluso aquella resolución votada
en el Congreso de los Diputados.
- No vale seguir negociando con terroristas
después de un atentado mortal.
- No vale negociar nunca con terroristas.
- No vale
mentir sobre los terroristas.
- No vale mentir nunca.
- No vale haber dado la razón
o parte de la razón a la causa de los terroristas al convertirlos en
interlocutores y haber ayudado a que crecieran en el País Vasco las plataformas
y los colectivos y los partidos y las mesas del totalitarismo.
- No vale renegar
ante el nacionalismo vasco de los
valores de la España democrática y de la España histórica.
- No vale despreciar
quinientos años de Historia de una gran Nación.
- No vale saltarse todos los
consensos de la
Transición.
- No vale aliarse con socios que son los enemigos
declarados de la democracia española.
- No vale remover los cimientos del modelo
de Estado y de la Nación que nos han dado paz (la verdadera paz de la
Constitución de 1978) y la auténtica prosperidad a los españoles así como
respeto en el contexto internacional.
- No vale socavar la unidad de los
españoles.
- No vale socavar la igualdad de los españoles.
- No vale expulsar a un
compañero del partido sólo porque tiene principios.
- No vale humillar a un
compañero de partido al que ya le han humillado además los nacionalistas del
modo más infame y más bajo, es decir recurriendo a la violencia física.
- No vale
acabar con la democracia interna del propio partido con el lema del que se
mueve no sale en la foto.
- No
vale hacer fotos de los serviles y los dóciles para presentarlos como los
modelos civiles que no son ni serán nunca.
- No vale perseguir a todo lo que se
mueve libremente.
- No valen los expedientes ignominiosos, las mentiras
insidiosas ni las purgas neoestalinistas.
- No vale la mentira que ha sentado
cátedra en esta Legislatura que ahora termina afortunadamente.
- No vale acosar a
los candidatos de otros partidos ni dar lecciones a las acosadas ni presumir de
saber contener el llanto cuando esas mujeres han demostrado un valor que es lo
que hace posible que todavía quede algún resquicio de libertad en nuestra
tierra.
- No vale restar importancia a los incidentes inaceptables de una campaña
electoral cuando son el resultado de una Legislatura que comenzó violando el
derecho de los españoles a meditar tranquilamente
su voto.
(Este texto de Iñaki Ezkerra fue leído en la Universidad Pompeu Fabra,
de Barcelona, el 27 de febrero, por varios miembros del Movimiento Cívico
catalán y vasco así como publicado en la página web del diario La Razón el 6 de
marzo de 2008. Lo suscriben entre otros Mapi Heras, Ana Velasco, Carmen Ladrón de Guevara,
Nerea Alzola, Isabel Calero, Ana María Torrijo, Ariadna Hernández, Hermann
Terstch, Fernando García
de Cortázar, Josep March, Michelo Artiach, Íñigo Martínez de Pisón, Antonio Aguirre, Ignacio Arsuaga, María Victoria Longares y
Alejandro Campoy)
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