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La Coruña, con L de libertad

Imagen: La Coruña, con L de libertad

Doma y castración del Reino de Galicia

 

Reyes Catolicos Galicia

Nacionalismo en las aulas

juventud nazionalista

1980

 

cartel 1980 300x136

obre de mí

 ZP parece querer saldar su contundente fracaso en su intento de terrorífica alianza de civilizaciones con ETA recurriendo a mañas femeniles con la conocida farsa de control "pobre de mí". A él, sí, a él, todo un chico progre de provincias, un joven de espíritu puro y pensamientos elevados, todo un discípulo laico aventajado de San Francisco, él que tanto ha cuidado al hermano Lobo Otegui, al hermano lobo De Juana y a la hermana ETA no se merece que le hagan esto. La hermana ETA se equivoca. No, no es mala, es sólo el producto del ámbito de decisión clerical de todos los vacos y vascas.

Pobre de mí

Pero él ZP es bueno, les comprende pues comparte su deseo de hacer una España a cachos, como condición para poder "civilizarla" luego como sea. También para vengar al abuelo de Heidi y a la malvada reina católica. Pero, a él no le entienden sus amorosos desvelos durante la convalecencia de De Juana, sus afanes de vieja Trotaconventos para que ligara con una inocente doncella del Mondragón de pura raza vasca. Y es que los hermanos desviados de ETA están muy equivocados, pues a ver: ¿cuándo nunca van a encontrar otro Jefe del consejo de Su Majestad más complaciente, consentidor, risueño y graciable que él? Hay que compadecerse de él, del gran ZP, apiadarse de todo un futuro Premio Nobel de la Paz que no nos merecemos. Consolarle en estos tiempos de aflicción.

Y es que como bien dice el camarada Pepito: "la culpa la tiene el PP". Mira que hemos tratado de echarle de España, de calumniarle con la mohatra mediática arrojando pellas a la inteligencia y dignidad de los españoles, de crear un cinturón sanitario para inutilizarle. ¡Firme Ud. un pacto del Tinell o un pacto de Perpiñán para ahora llegar a esto! Y el malvado Rajoy que en su soberbia luciferina dice que rectifique. ¡Pobre de mí! no me agradecen mis esfuerzos de hombre de paz, poniendo en ridículo a las instituciones democráticas, mis desvelos durante todo este tiempo para destruir al PP y lograr una ansiada España en pepitoria a merced de nosotros. Se van a enterar estos de la derecha extrema: les voy a echar a Cándido sin bozal ni tanganillo.

Lo único bueno de toda esta desgracia, de toda esta funesta pesadilla que estamos viviendo desde el 11M, es que quizás pueda convertirse en el principio del fin de ZP y la hegemonía de los separatismos.

Rajoy no puede ayudarle bajo ningún concepto. Por patriotismo, por la Libertad, por España, por instinto de autodefensa, por los derechos de todos los españoles, por el recuerdo de las víctimas del terrorismo, incluso por salvar lo salvable de la hoy escondida izquierda decente, Rajoy debe tratar de rematarle políticamente. Sin piedad. Con moción de censura, o sin moción, apoyando las actuaciones que los náufragos socialistas puedan realizar o en la concurrida soledad del PP y los españoles decentes. Debe tratarle como merece. Buscando la manera de hundirlo definitivamente. No debe escuchar los cantos de las huríes mediáticas para que cure y consuele al ilustre guerrero herido. No es la hora de la unidad con ZP. Hay que acabar con ZP y con lo que ZP significa. España no puede permitirse que salga indemne quien así la ha tratado y quien nunca debería haber trepado hasta la Jefatura del gobierno, y menos para perpetrar lo que ha perpetrado.