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Se
cumple el vigésimo nono aniversario de la actual constitución
con aparentes síntomas de que estamos ante un fin de ciclo
político. Que ya muchas cosas "no cuelan" al menos como
antes, ni siquiera con toda la Prensa, TV y Radio del Movimiento
volcada en cohechar y encubrir las fechorías de la actual
casta cleptocrática y liberticida que parasita España.
Y que de
seguir así se va a agravar el divorcio entre buena parte de la
gente, sobre todo la que no quiere renunciar a ser española,
libre y decente, y la clase política que en última
instancia cierra filas en defensa de sus intereses corporativos
frente a los derechos de la ciudadanía. La maldita legislatura
que va a acabar en marzo ha sacado a la luz todos los males incubados
en la constitución, indicando claramente a toda persona lúcida
que no se quiera resignar a ver como se destruye la libertad, las
garantías, la coexistencia pacífica entre españoles,
o el bienestar económico, que en verdad así no se puede
seguir.
Y en
estas circunstancias puede pasar de todo en la primavera que viene.
Un
pequeño grupo de personas, ridículo en comparación
con anteriores manifestaciones, incluso la más reciente de
AVT, la mayoría apesebradas en los presupuestos o subvenciones
oficiales, acudió a la cita del gobierno y la clase política
de ayer para hacer como que protestaba por el último atentado
de la asociación nacionalista criminal ETA. Y eso cuando el
gobierno de Su Majestad tiene como aliados para su Feliz Gobernación
a los nacionalistas enemigos de España, que quieren humillarla
y destruirla y ya ni siquiera lo disimulan en Vascongadas, Cataluña
o Galicia. Y ha estado persiguiendo a las víctimas del
terrorismo, insultando y persiguiendo a su Asociación más
importante, mientras engañaba a los españoles, con los
infames ZP y Rubalcaba a la cabeza, negociando lo imposible y
conchabados en una especie de inconcebible UTE política con
los asesinos y sus compinches.
Pero el
revolcón de ayer por parte de la ciudadanía que paga
impuestos y ha venido apoyando una y otra vez a las víctimas y
a España, especialmente en el bastión de la libertad
que sigue siendo Madrid, no es solo para el gobierno y sus aliados
más patentes y nocivos. También lo es para el principal
partido de la oposición (pero poca), cuyo líder ¿?
ha hecho lamentablemente el ridículo no asistiendo a la muy
nutrida de hace quince días de la AVT, pero apoyando esta
muestra de descarado desparpajo de los voraces devoradores de
impuestos. Del lamentable corporativismo de una clase política
cara e inepta que ha perdido la orientación, la voluntad de
servicio a España y a los españoles, cuando no la
honradez o la vergüenza.
El PP se
ha sumado al esperpento inventado oportunistamente por ZP y sus
aliados, como teloneros del gran líder de la Moncloa que al
final cobardemente dio la espantá aculándose en tablas
en su Palacio blindado.
El PP
actual recuerda a veces al Charlot de Tiempos modernos. Cuando el
ingenuo héroe en paro agita una bandera roja caída de
un camión justo en la cabeza de una manifestación de
huelguistas. Y gráficamente parece que es el propio Charlot
quien lidera el asunto cuando influye menos de lo que cree en la
dinámica de los acontecimientos que le desbordan en lo moral y
lo estratégico una y otra vez.
Y es
que, en verdad, durante una gran parte de esta legislatura han sido
varias asociaciones cívicas o políticas con sus propios
recursos, y pese al ninguneo oficial y mediático, quienes han
llevado el peso real de la oposición al nuevo Frente popular,
actuando como "un ciudadano ilustrado y poderoso que no se
puede sujetar a voluntad ni oprimir en las tinieblas, y que al
defender sus derechos particulares contra las exigencias del poder,
salva las libertades comunes".
Los que
creemos que, pese a todo, el PP es lo menos malo y continúa
siendo la única opción posible a corto y medio plazo,
salvo revolución, para tratar de reconducir el actual estado
de cosas, invitamos a sus dirigentes a una profunda reflexión
y a recuperar el liderazgo moral.
A falta
de un clásico Patronio cabría decir que Don Mariano
debiera escuchar a su conciencia de hombre libre y controlar los
escrúpulos de neblinoso galleguista, los astutos cálculos
de jugador de chamelo de bar de pueblo y actuar en consecuencia.
Pero
tampoco está de más recordar, para finalizar, el cuento
de lo que aconteció al árbol de la Mentira.
Uno de los del Conde Lucanor.
"Patronio,
sabed que estoy en muy grande queja y en gran conflicto con unos
hombres que no me quieren mucho y estos hombres son tan revoltosos y
tan mentirosos que nunca hacen otra cosa sino mentirme a mí y
a todos aquellos con quienes han de hacer o tratar alguna cosa".
Y
Patronio le contó al buen Conde Lucanor lo siguiente:
La
Verdad y la Mentira se asociaron, en cierta ocasión; pero como
la Mentira es tan fea, propuso a la Verdad que plantasen un árbol
entre las dos, para tener sombra en la que guarecerse y fruta
abundante para comer. Así lo hicieron y una vez que el árbol
empezó a crecer dijo la Mentira a la Verdad que era mejor
repartirlo y la convenció para que se quedara ésta con
las raíces. Como la Verdad es tan ingenua y nunca piensa mal
de nadie, se dejo engañar y accedió a lo que la Mentira
le aconsejaba con gran alegría, porque la había
engañado. Y así se hizo y la Verdad quedo sepultada. Y
como la Mentira es tan halagadora pronto se hizo simpática a
los hombres y los animales. El árbol empezó a crecer y
a echar hermosas ramas con grande sombra. Las gentes que deseaban
estar alegres y satisfechas, allá iban, a cobijarse bajo el
árbol de la Mentira, donde todo era amable para ellas. La
propietaria se encargaba además de enseñarles toda
clase de embustes, en los que era extremadamente sabia, de suerte que
la mayoría de las gentes del mundo se fueron con ella. Y a
todos tenía cosas que contarles, más o menos hábiles,
de modo que la Mentira no podía vivir más honrada ni
más estimada. Y cuanto más embustera y falsa era una
persona mayor estimación se la tenía.
La
Verdad entre tanto estaba sola y sin que nadie supiese que existía,
pero como necesitaba alimentarse empezó a comerse las raíces
del árbol hasta que al final sopló un ligero
vientecillo y el árbol que pesaba mucho por lo desarrollado de
su ramaje, se vino a tierra, cogiendo a la Mentira debajo y la
multitud de gentes que la rodeaban, quedando todos muertos o
malheridos mientras la Verdad aparecía por el hueco donde
había estado el tronco caído.
Seguid
verdad por la mentira huir
Porque
su mal acrece quien acostumbra a mentir.
No
sabemos si el marzo ventoso hará a mayo florido y hermoso.
Pero se ha visto lo imprudente de subirse con todos los demás
al mismo árbol de la Mentira, no sea que en marzo o algún
otro día de esperanza la Verdad salga a la luz y don Mariano y
los suyos se confunda lamentablemente con los otros. Y la Verdad
quede sin representantes políticos capaces de gobernar. Porque
la situación de España es tan grave que le convierte en
héroe de la Verdad, aunque sea a la fuerza.
Por
favor don Mariano: menos "otro sí digo", menos "distingos"
bizantinos y
¡más c
!
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