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La Coruña, con L de libertad

Imagen: La Coruña, con L de libertad

Doma y castración del Reino de Galicia

 

Reyes Catolicos Galicia

Nacionalismo en las aulas

juventud nazionalista

1980

 

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Se cumple el vigésimo nono aniversario de la actual constitución con aparentes síntomas de que estamos ante un fin de ciclo político. Que ya muchas cosas "no cuelan" al menos como antes, ni siquiera con toda la Prensa, TV y Radio del Movimiento volcada en cohechar y encubrir las fechorías de la actual casta cleptocrática y liberticida que parasita España.

 

Y que de seguir así se va a agravar el divorcio entre buena parte de la gente, sobre todo la que no quiere renunciar a ser española, libre y decente, y la clase política que en última instancia cierra filas en defensa de sus intereses corporativos frente a los derechos de la ciudadanía. La maldita legislatura que va a acabar en marzo ha sacado a la luz todos los males incubados en la constitución, indicando claramente a toda persona lúcida que no se quiera resignar a ver como se destruye la libertad, las garantías, la coexistencia pacífica entre españoles, o el bienestar económico, que en verdad así no se puede seguir.

Y en estas circunstancias puede pasar de todo en la primavera que viene.

Un pequeño grupo de personas, ridículo en comparación con anteriores manifestaciones, incluso la más reciente de AVT, la mayoría apesebradas en los presupuestos o subvenciones oficiales, acudió a la cita del gobierno y la clase política de ayer para hacer como que protestaba por el último atentado de la asociación nacionalista criminal ETA. Y eso cuando el gobierno de Su Majestad tiene como aliados para su Feliz Gobernación a los nacionalistas enemigos de España, que quieren humillarla y destruirla y ya ni siquiera lo disimulan en Vascongadas, Cataluña o Galicia. Y ha estado persiguiendo a las víctimas del terrorismo, insultando y persiguiendo a su Asociación más importante, mientras engañaba a los españoles, con los infames ZP y Rubalcaba a la cabeza, negociando lo imposible y conchabados en una especie de inconcebible UTE política con los asesinos y sus compinches.
 
Pero el revolcón de ayer por parte de la ciudadanía que paga impuestos y ha venido apoyando una y otra vez a las víctimas y a España, especialmente en el bastión de la libertad que sigue siendo Madrid, no es solo para el gobierno y sus aliados más patentes y nocivos. También lo es para el principal partido de la oposición (pero poca), cuyo líder ¿? ha hecho lamentablemente el ridículo no asistiendo a la muy nutrida de hace quince días de la AVT, pero apoyando esta muestra de descarado desparpajo de los voraces devoradores de impuestos. Del lamentable corporativismo de una clase política cara e inepta que ha perdido la orientación, la voluntad de servicio a España y a los españoles, cuando no la honradez o la vergüenza.
 
El PP se ha sumado al esperpento inventado oportunistamente por ZP y sus aliados, como teloneros del gran líder de la Moncloa que al final cobardemente dio la espantá aculándose en tablas en su Palacio blindado.
 
El PP actual recuerda a veces al Charlot de Tiempos modernos. Cuando el ingenuo héroe en paro agita una bandera roja caída de un camión justo en la cabeza de una manifestación de huelguistas. Y gráficamente parece que es el propio Charlot quien lidera el asunto cuando influye menos de lo que cree en la dinámica de los acontecimientos que le desbordan en lo moral y lo estratégico una y otra vez.
 
Y es que, en verdad, durante una gran parte de esta legislatura han sido varias asociaciones cívicas o políticas con sus propios recursos, y pese al ninguneo oficial y mediático, quienes han llevado el peso real de la oposición al nuevo Frente popular, actuando como "un ciudadano ilustrado y poderoso que no se puede sujetar a voluntad ni oprimir en las tinieblas, y que al defender sus derechos particulares contra las exigencias del poder, salva las libertades comunes".
 
Los que creemos que, pese a todo, el PP es lo menos malo y continúa siendo la única opción posible a corto y medio plazo, salvo revolución, para tratar de reconducir el actual estado de cosas, invitamos a sus dirigentes a una profunda reflexión y a recuperar el liderazgo moral.
 
A falta de un clásico Patronio cabría decir que Don Mariano debiera escuchar a su conciencia de hombre libre y controlar los escrúpulos de neblinoso galleguista, los astutos cálculos de jugador de chamelo de bar de pueblo y actuar en consecuencia.
 
Pero tampoco está de más recordar, para finalizar, el cuento de lo que aconteció al árbol de la Mentira. Uno de los del Conde Lucanor.
 
"Patronio, sabed que estoy en muy grande queja y en gran conflicto con unos hombres que no me quieren mucho y estos hombres son tan revoltosos y tan mentirosos que nunca hacen otra cosa sino mentirme a mí y a todos aquellos con quienes han de hacer o tratar alguna cosa".
 
Y Patronio le contó al buen Conde Lucanor lo siguiente:

 

La Verdad y la Mentira se asociaron, en cierta ocasión; pero como la Mentira es tan fea, propuso a la Verdad que plantasen un árbol entre las dos, para tener sombra en la que guarecerse y fruta abundante para comer. Así lo hicieron y una vez que el árbol empezó a crecer dijo la Mentira a la Verdad que era mejor repartirlo y la convenció para que se quedara ésta con las raíces. Como la Verdad es tan ingenua y nunca piensa mal de nadie, se dejo engañar y accedió a lo que la Mentira le aconsejaba con gran alegría, porque la había engañado. Y así se hizo y la Verdad quedo sepultada. Y como la Mentira es tan halagadora pronto se hizo simpática a los hombres y los animales. El árbol empezó a crecer y a echar hermosas ramas con grande sombra. Las gentes que deseaban estar alegres y satisfechas, allá iban, a cobijarse bajo el árbol de la Mentira, donde todo era amable para ellas. La propietaria se encargaba además de enseñarles toda clase de embustes, en los que era extremadamente sabia, de suerte que la mayoría de las gentes del mundo se fueron con ella. Y a todos tenía cosas que contarles, más o menos hábiles, de modo que la Mentira no podía vivir más honrada ni más estimada. Y cuanto más embustera y falsa era una persona mayor estimación se la tenía.
 
La Verdad entre tanto estaba sola y sin que nadie supiese que existía, pero como necesitaba alimentarse empezó a comerse las raíces del árbol hasta que al final sopló un ligero vientecillo y el árbol que pesaba mucho por lo desarrollado de su ramaje, se vino a tierra, cogiendo a la Mentira debajo y la multitud de gentes que la rodeaban, quedando todos muertos o malheridos mientras la Verdad aparecía por el hueco donde había estado el tronco caído.
 
Seguid verdad por la mentira huir
Porque su mal acrece quien acostumbra a mentir.

 

 

No sabemos si el marzo ventoso hará a mayo florido y hermoso. Pero se ha visto lo imprudente de subirse con todos los demás al mismo árbol de la Mentira, no sea que en marzo o algún otro día de esperanza la Verdad salga a la luz y don Mariano y los suyos se confunda lamentablemente con los otros. Y la Verdad quede sin representantes políticos capaces de gobernar. Porque la situación de España es tan grave que le convierte en héroe de la Verdad, aunque sea a la fuerza.
 
Por favor don Mariano: menos "otro sí digo", menos "distingos" bizantinos y… ¡más c…!