Inicio

La Coruña, con L de libertad

Imagen: La Coruña, con L de libertad

Doma y castración del Reino de Galicia

 

Reyes Catolicos Galicia

Nacionalismo en las aulas

juventud nazionalista

1980

 

cartel 1980 300x136

El polémico investigador y escritor Pío Moa ha estado en la Fundación Caixa Galicia de La Coruña quien generosamente ha cedido el moderno Salón de Actos de su sede para disertar sobre "Guerra civil, franquismo y democracia". Un tema muy amplio y ambicioso como se puede ver, quizás demasiado, sobre el que no voy a incidir ahora.
Pero sí quiero comentar algunos de los aspectos que rodearon el acto que me parecen muy interesantes tanto por lo que esconden como por lo que revelan.

Hubo lleno y también especiales medidas de seguridad. La Caixa de Galicia no se arredró en su meritoria labor de mecenazgo y amparó la libertad de expresión del conferenciante y asistentes al acto, cosa especialmente meritoria en los tiempos que corren en España en general y en la Galicia bicéfala en particular. Y esta es una primera cuestión: que la salud actual de la sociedad civil en España es mala si, como en los viejos tiempos de Quevedo, "cuando no reina la justicia es gran peligro tener razón". O razones. Y hay que resaltar que dejen hablar a la gente que defiende otras posturas ajenas a las gubernamentales.

La libertad de expresión, como todo el sistema constitucional en su conjunto, se encuentra gravemente amenazado ahora, igual que durante la segunda República, no ya por las fuerzas supuestamente extramuros del sistema: las bombas anarquistas las ponen ahora ciertos nacionalistas vascos, sino lo que casi es peor por las fuerzas parlamentarias remedo del lamentable y viejo frente popular, socialistas, separatistas y comunistas que deberían defenderlo.

Pío Moa

Pío Moa estuvo bien. Y no sólo por lo que dijo, el tema ya se ha indicado que era muy amplio, sino por el cómo lo dijo. Ofreciendo una vez más una lección de serenidad, firmeza, contundencia y saber estar. Intentó, con éxito, aplicar la eléntica, primera fase del método socrático para relativizar y ridiculizar al enemigo que no leal oponente aprovechando su propio impulso, pero quizás la segunda fase o mayéutica no pudo dar más de sí puesto que lo único que se puede sacar de las turbas que le suelen acosar en sus conferencias y en ésta también, fue ignorancia, fanatismo e hipocresía.

No obstante, intentó razonar con algunos de los socialistas presentes, los que se comportaron educadamente, y demostró que conoce el arte de la esgrima cuando paró alguna que otra de sus estocadas, contraatacando a continuación con sus mismas armas, es decir con la referencia al GAL socialista en el caso de cierta pregunta acerca de su eventual arrepentimiento de su antiguo pasado terrorista.

Una reflexión fundamental, que conviene recordar una y otra vez, es la de la falta de una continuada tradición intelectual liberal y democrática como una de las causas de nuestros males históricos. En este aspecto y por su modesta pero decidida contribución a fomentarla en la medida de sus posibilidades, mis felicitaciones a Coruña Liberal.

Y por habernos ofrecido esta oportunidad de contrarrestar por unos minutos la feroz campaña de propaganda gubernamental, mi gratitud y apoyo al valiente conferenciante en sus denuncias de la impostura de las falsamente democráticas zurdas españolas, (Antonio Machado las calificaba de "repugnantes"), que, si nadie lo remedia, llevan camino de llevar a España otra vez al borde del desastre.

Sarastro