|
Escrito por Gabriel Tortella
|
|
Lunes, 29 de Enero de 2007 11:47 |
|
... Aprovechando los huecos
constitucionales, los rancios precedentes de los "reinos de taifas", y
la heroica lucha contra el cadáver de Franco, las camarillas locales
han logrado convencer a una minoría significativa, magnificada por una
burda ley electoral, de que los derechos humanos (otro pilar democrático) deben ceder ante los derechos territoriales,
de pura estirpe medieval; y de que los fueros son superiores a las
leyes. El sueño de la razón democrática ha producido monstruos
feudales. Lo cual demuestra que las democracias pueden progresar, pero
también pueden regresar y degenerar en tiranías o en anarquías; y que,
a veces, cuando se dan signos de descomposición, se debe imitar a los padres de la primera Constitución escrita (EEUU) y saber ir contra la corriente. ...
El artículo pertenece a El País, 29 de enero de 2007.
|