
Asistí está mañana en el palacio municipal de María Pita a la constitución
del nuevo consistorio coruñés. Mucha asistencia y algún cambio respecto a
la temporada anterior en que mandaba Francisco Vázquez. Así, la
primera parte de la protocolaria intervención del secretario corporativo en
que detalló los trámites a seguir en la sesión fue integramente en
gallego.
La mesa de edad fue presidida por Carmen Marón. Ante ella los concejales
electos, por orden alfabético, tomaron posesión de sus cargos tras la promesa o
juramento de lealtad al Rey y de cumplimiento y de hacer cumplir la
Constitución. En este momento se dieron todas las variedades posibles tanto en
cuanto a la elección del término, promesa o juramento, como en cuanto a la
elección de idioma, gallego o español. Un concejal del PP juró y prometió a la
vez y todos los del Bloque antepusieron a la fórmula ritual "Por Galiza e A
Coruña..." Es destacable que los cabezas de lista del PSOE y del PP
coincidieron en elegir la fórmula de la promesa en español. Tras este
acto cada concejal recibió la medalla acreditativa de su pertenencia a la
corporación.
El secretario, ya en español, describió la forma en que se realizaría la
elección del alcalde. Tras preguntar a los tres posibles candidatos, como
cabezas de listas que tenían representación en el municipio, anunció que sólo se
presentaban Javier Losada y Carlos Negreira. Fueron acercándose los concejales a
votar a la urna situada en la mesa presidencial y el resultado fue de 17 votos
para Javier Losada y 10 para Carlos Negreira, por lo que fue proclamado alcalde
quien lo venía siendo desde el último año Javier Losada de Aspiazu.
El acalde electo pronunció un discurso plano, largo, repetitivo y repartido
a mitades entre el español y el gallego. Siempre denominó a la ciudad como A
Coruña. Pero lo más destacable fue que no hizo alusión alguna a que había
conseguido el cargo gracias a los votos de su partido y los del Bloque. Supongo
que al acabar la sesión Enrique Tello le habrá llamado la atención por su
"olvido" en lo que supongo será la primera disfunción en la larga cantidad de
ellas que habrá en el gobierno de coalición o cohabitación municipal en los
próximos cuatro años.
Al acabar el acto oficial se saludaron muy cordialmente los dos candiatos a
la alcaldía y el nuevo "vicealcalde". Se hicieron muchas fotos de los nuevos
ediles en las que también participaron algunos candidatos socialistas que no
salieron elegidos. La más llamativa fue la que se hizo el alcalde con su
numerosísima familia. Y la más solicitada para las fotos fue Mar Barcón, que
lucía un espectacular maquillado y peinado al estilo de los locos años 30.
No soy muy optimista en cuanto al futuro de los coruñeses durante el
mandato de la actual corporación. Se anuncia un aumento de gasto, la
intensificación de la "normalización linguística" y la revitalización de la
"memoria histórica". Supongo que en Roma habrán empezado las rogativas por el
bien de la ciudad de La Coruña ante el monumento a la Inmaculada Concepción en
la plaza de España.