Inicio

La Coruña, con L de libertad

Imagen: La Coruña, con L de libertad

Doma y castración del Reino de Galicia

 

Reyes Catolicos Galicia

Nacionalismo en las aulas

juventud nazionalista

1980

 

cartel 1980 300x136

El blindado atacado en el Líbano Ahora todos somos expertos en inhibidores de frecuencias. En La Coruña, junto a la Delegación del Gobierno en Galicia es relativamente frecuente que no funcionen bien los mandos de puertas de garajes, teléfonos móviles o ciertos dispositivos electrónicos. También ahora podemos presumir de saber distinguir un carro de todo a cien de un último modelo de marca de elite. ...

 

Y es que tras proclamar la "alianza de civilizaciones" con los fundamentalistas islamistas, de modo parecido a los famosos "detente bala" de los requetés de fabricación artesanal usados durante la guerra civil española, nuestro ZP cree que puede mandar al Líbano chatarra bélica de segunda. Los "detente bombas" los necesitan los de la oficina económica contra Endesa, nuestros bizarros ministros y ministras de cuota, los sublimes presidentes y ministrillos de la diarrea presupuestaria autonómica, dirigentes y dirigentas del socialismo mandante, que en todo hay preferencias. También cabe distraer recursos de espionaje para perseguir a peligrosísimos empresarios, levantar actas oficiales del proceso o enredar con grupos islámicos caseros de quita y ponme ese explosivo.  

Es evidencia de razón que lamentablemente España está a niveles de indigencia también en lo que se refiere a la defensa nacional. Más que una verdadera transformación conforme a sus nuevos cometidos y necesidades estratégicas, el dúo socialista González / Serra desmanteló el Ejército "solo o con la ayuda de otros". Tampoco mejoró la cosa con el PP. Primero con Serra el chico, impuesto a Aznar por cierto poder fáctico y luego con un experto en Shakespeare, pues se "externalizaban" aspectos básicos como las subcontratas de transporte con mañas más propias de empresarios de pocos escrúpulos. O la misma tropa. Un error grave de importantes consecuencias para la juventud, botellón y record de consumo de cocaínas incluido. Porque una cosa es que el servicio militar obligatorio (que en el momento  de su implantación fue considerado una medida socialmente progresista) precisara importantes reformas y otra muy diferente es que se eliminara.

En su momento Aznar tuvo que recurrir a forzar la amistad de EEUU cuando Europa y el cínico Chirac nos dejaron tirados cuando la provocación del no menos corrupto sultán moro, el íntimo pariente de D. Juan Carlos I,  invadiendo Perejil. De ahí derivan muchos de nuestros actuales problemas. La indigencia defensiva en la que estamos frente a los nuestros enemigos tradicionales y los criminales de todo el mundo. Del "quiero y no puedo" de algunos y del presente imperio de la demagogia con telediarios y sonrisas de otros.

La bochornosa retirada de nuestro simbólico destacamento en Irak, es otra de las causas inmediatas del actual despropósito. Los intentos de ZP y su banda para congraciarse con EEUU nos han llevado a enviar más soldados a zonas de alto riesgo al parecer con lo puesto y poco más.  Como los patos de tiro en las barracas de feria.

Si Afganistán es un lugar terrorífico tradicional nido de bandoleros y criadores de opio que quizás lo único bueno que ha dado a la Humanidad ha sido el poeta Rumi, figura señera de la mística musulmán y fundador de la orden de los derviches giróvagos, el Líbano es otro lugar de fanatismo endémico donde otrora se sacrificaban los primogénitos al dios Moloch y ahora se sigue matando inocentes con otro pretexto religioso o político pero con no menor barbarie y fanatismo. 

Algunas actuaciones polémicas del pasado pretendían defender los intereses de España por aquello de que "quien a buen árbol se arrima buena sombra le cobija",  y nosotros carecíamos de árboles protectores en la insolidaria Europa deforestada de Chirac y Schröeder. Pero la actual aventura del Líbano quizás se explica mejor por los prejuicios ideológicos anti-occidentales y, en consecuencia, anti-israelíes de ZP y su lamentable ministro Moratinos.

El afán de nuestro risueño pacifista por defender a los agresores de la respuesta de los agredidos, y de fastidiar de paso a Israel y a EEUU apoyando a los terroristas libaneses y palestinos, se encuentra en el origen de nuestra presencia en el avispero del Líbano y en la zona más desprotegida y de peor retirada, la que no han querido los demás países pese a disponer de mejores medios bélicos.

Pero es preciso reflexionar sobre si se puede seguir poniendo en peligro nuestras tropas enviándolas a zonas bélicas como de tapadillo y sin medios adecuados. Si España debe tener un ejército acorde con su nivel como potencia mundial o debe conformarse con estar a merced de cualquier aventura despótica del Islam sin mejor defensa, ahora que nos hemos enfrentado a los EEUU, que el recurso por parte de nuestros máximos dirigentes al bochornoso homenaje ditirambo alabancioso a corruptos déspotas.

Para colmo, en este imperio de la demagogia, la doblez y la indigencia moral, hay que considerar algunos otros aspectos formales. Si lo más importante es la pérdida de vidas humanas, más doloroso aún cuando se trata de jóvenes y de casos probablemente evitables, no es de recibo que el ministro para la Defensa vaya a visitar a nuestras tropas como si fuere de excursión campestre.  Esto de ir como los descamisados más que progre es propio del peronismo trasnochado y resulta un insulto a sus subordinados y sus familias. Una de las primeras cosas que aprende un militar es que su atuendo debe estar siempre cuidado, adecuado a la ocasión, y en perfecto estado de revista pues, aunque no lo parezca, en estas cosas se conoce el grado de disciplina, respeto a los demás y autoestima.

Alonso debe dimitir o cesar a los responsables profesionales de este asunto, si es que existen.

Pero no lo hará. Tienen inhibidores de la vergüenza.