Inicio

La Coruña, con L de libertad

Imagen: La Coruña, con L de libertad

Doma y castración del Reino de Galicia

 

Reyes Catolicos Galicia

Nacionalismo en las aulas

juventud nazionalista

1980

 

cartel 1980 300x136

... Esta España desmesurada y absurda, usualmente incapaz de reaccionar ante los más graves problemas que la aquejan, se moviliza en cambio por cuestiones relativamente menores salvo, claro está, para familiares y amigos íntimos. ...

Mientras en cierto pueblo levantino, despreciando necesidades y hambrunas ajenas, se liaban a tomatazo limpio para mantener una estúpida tradición no corregida por la razón, en Sevilla se ha montado un duelo asaz desmesurado por la, ciertamente, lamentable muerte de un deportista joven. Y sin plañideras de pago, aunque oportunamente jaleados por la Prensa y RTV del Movimiento que es casi toda.

 No hace falta ser estoico para sorprenderse por tanta desmesura. Aunque como bien saben los déspotas, los Gobbels o ZP de turno, la muchedumbre, la turba, resultan fácilmente manejables cuando se mueven en masa y la emoción no es controlada por la razón.

 Esta España desmesurada y absurda, usualmente incapaz de reaccionar ante los más graves problemas que la aquejan, se moviliza en cambio por cuestiones relativamente menores salvo, claro está, para familiares y amigos íntimos.

Algo va mal en la situación psicológica de la gente cuando se monta la que se ha montado en Sevilla por esta muerte. Aunque mañana será otro espectáculo más o menos llamativo o macabro el que relegara al limbo del olvido la jeremiada de hoy.

En vano aspiran a ser libres los pueblos que no empiezan por vencer el tumulto de pasiones que perturban nuestra vida.

La España de ZP, como en otras épocas que creíamos ya arrumbadas, se convierte en atracción exótica para buscadores de emociones fuertes, desbordadas o insólitas.

Entre tomatinas, pateras, accidentes, atentados y declaraciones políticas, los jaques y manolas, delincuentes impunes con o sin papeles, terroristas, fiscales generales del Estado, concejales de urbanismo, ministros, jueces mediáticos, y demás personajes ejemplares, brindan espectáculo al quizás poco respetable público, que no pueblo soberano, que paga tanta función subvencionada.

Qué razón tenía el pobre y lúcido Cadalso cuando nos decía:

 "pide a Dios te dé un hijo tonto; verás qué vejez tan descansada y honorífica nos da. Heredará a todos sus tíos y abuelos, y tendrá una robusta salud. Hará una boda ventajosa y una fortuna brillante. Será reverenciado en el pueblo y favorecido por los poderosos; y moriremos llenos de conveniencias. Pero si el hijo saliese con talento ¡cuánta pesadumbre ha de prepararnos!..... cuando veo que Miguel de Cervantes ha sido tan desconocido después de muerto como fue infeliz mientras vivía… que este ingenio, autor de una de las pocas obras originales que hay en el mundo, pasó su vida parte en el hospital, parte en la cárcel, y parte en las filas de una compañía como soldado raso, digo que Nuño tiene razón en no querer que sus hijos aprendan a leer."

Probablemente es cierto que el verano no invita demasiado a la filantropía al poder contemplar a la humanidad en sus nudas vergüenzas playeras sin el disfraz de vestimenta y barniz social que las disimulan. Pero por mucho que el observador intente acostumbrarse, y ya debería estar curado de espanto, la España embrutecida actual produce asombro y luego... miedo. El temor que puede inspirar la contemplación de la pura Naturaleza desbordada donde la Cultura no llega... ni con educación para la ciudadanía.