Inicio

La Coruña, con L de libertad

Imagen: La Coruña, con L de libertad

Doma y castración del Reino de Galicia

 

Reyes Catolicos Galicia

Nacionalismo en las aulas

juventud nazionalista

1980

 

cartel 1980 300x136

Arte y mística en La Coruña

 Yolanda Ferrer expone su última obra gráfica en el centro de arte Atlántica. Aún cuando trata un tema que le es muy caro, ahora nos muestra una obra diferente a otras con las que nos ha hecho disfrutar. Yolanda depura su lenguaje visual en un viaje iniciático en el que mística y misterio se confunden.

Arte y mística en La Coruña

Es una visión mística y como tal inefable, pero aún cuando no se haya inspirado en los trabajos de su paisano Ibn bentofail, el sabio buscador espiritual granadino autor del magistral El filósofo autodidacto, habla a buscadores de todas las procedencias.

Como fuente de inspiración Yolanda ha tomado la obra sublime de un místico de filiación cristiana. Del poeta con mayúsculas de la lengua española: Juan de Yepes. Un semi proscrito en vida cuya peripecia nos recuerda que el Espíritu casi siempre se halla en el exilio. O en la cárcel de la materia donde curiosamente se han compuesto las dos obras máximas de la literatura española. Sendas hierofanías en las que los valores del Espíritu se manifiestan en su esencia paradójica. Una en prosa, El Quijote. La otra en verso, las cuarenta prodigiosas liras del Cántico espiritual.

Yolanda contempla dos poemas del "frailecillo" de Fuendetodos: llama de amor viva y el pájaro solitario como base de su propia experimentación estética.

Sin temor a exagerar creemos que la exposición de Yolanda Ferrer entra en el ámbito del arte sagrado. De esa forma experimental de búsqueda del conocimiento que es el arte. Para Cervantes la poesía está "hecha de una alquimia de tal virtud que quien la sabe tratar la volverá en oro purísimo". Oro, Sol interior, arquetipos de la divinidad que forman parte de la verdad psicológica que, nos explica Jung, duerme en el alma humana. Arte como arma poderosa, práctica e integral, para realizar un mundo mejor. Gracias, primero a la toma de conciencia de nuestra finitud en tanto que criaturas y luego a la educación, al modo de nuestro Saavedra Fajardo y sus emblemas, para intentar salvar la diferencia entre el ser y el querer ser. Por ello Palomino nos recuerda en su Museo pictórico que es la musa Clío, el querer, la voluntad por hacerse mejor, la primera facultad del alma que debe actuar en el proceso creativo

La renuncia a la liberación humana por el arte es la de la propia condición sagrada del hombre, y en consecuencia de ese modo también lo es de las fuerzas creadoras del universo. Cuando los intereses separan a la humanidad, el arte como manifestación del espíritu debería unirla. Pero, precisamente una manifestación de la decadencia de una civilización es la supremacía en los periodos de decadencia espiritual, el arte se convierte en objeto de mohatra. En vez de en instrumento de liberación.


Contemplando la obra expuesta cabe evocar cierto episodio decisivo en la vida del poeta y que fuera El Greco uno de los amigos que ayudaron a escapar a Juan de Yepes de su prisión en Toledo. Ese frailecicillo de eterna sonrisa que la tarde siguiente a su liberación pidió salir al jardín del cigarral donde se había escondido para escuchar a los pájaros:


La blanca palomica

El arca con el ramo se ha tornado

Y ya la tortólica

Al socio deseado

En las riberas verdes ha hallado


"Juan, ten cuidado no sea que te pase lo que a Virila. El sabio abad de un lugar que llaman Leire, en el antiguo reino de Navarra. Sabes que salió a oír cantar el ruiseñor, y se quedo dormido más de un siglo. Cuando volvió, ya nadie le reconoció en el monasterio."

El lenguaje de los pájaros es lo que nos queda del antiguo lenguaje sagrado, cuando todas las criaturas eran Una. Como la granada está llena de semillas todas unidas fraternalmente por una tenue telilla, que es como el cuerpo místico de dios, pero cada una ella misma diferenciada de las otras.


¡Oh cristalina fuente,

Si en esos tus semblantes plateados

Formases de repente

Los ojos deseados

Que tengo en mis entrañas dibujados!

 

Mira Dominico: estos cigarrales son un milagro de amena verdura entre los secarrales de mi arruinada Castilla. El agua los vivifica, como el espíritu a nosotros. Nuestras almas están como están nuestros campos. La vida es bonita y la naturaleza nos habla de las grandezas de Dios, pero la más elevada de sus criaturas también es la que lleva la destrucción en su seno. La sabiduría de Dios ha creado las paradojas y la existencia del Mal y que sea el hombre su mayor agente es la mayor de todas o quizás acaso sea su origen nuestra propia forma de conocer cuando no meditamos.


Kandisky o Marc consideraban que era llegado el momento de renovar la sociedad europea comenzando por una época espiritual cuya fuerza motriz habría de ser el arte. Consideraban a El Greco como hermano espiritual de Cezanne. "en su visión del mundo ambos sentían la construcción mística interior que es el gran problema de nuestra generación"


El Greco sería un pintor manierista místico que como tantos otros místicos podía contribuir a enseñar el camino hacia un mundo mejor: un mundo gobernado por el Espíritu y no por la Materia:

Y es que una vez más hay que volverse a lo absoluto del espíritu que no depende de la fidelidad de la percepción sensorial.


O como nos dice la autora en el lema de su exposición: "cerrar los ojos para ver"


Y cabe resaltar, por último que la obra expuesta por Yolanda Ferrer en Atlántica está dirigida a esa reconstrucción mística interior y desborda valentía y oportunidad.

Por hacer una exposición sobre mística española y, por tanto, universal, en una ciudad española como La Coruña, hoy también dentro del proceso de acoso y derribo de la Cultura española intentado por ciertos políticos.

Porque nos recuerda que no podemos olvidar la base metafísica de la existencia tanto de la civilización como de una simple persona digna de tal nombre. La libertad es una Virtud metafísica, aún cuando pueda protegerse su ejercicio por las leyes.

 

Pero cuando el sol interior se apaga queda la noche oscura del alma, y el que no desespera, puede observar la presencia del campo estrellado, del camino compostelano por donde se perdió la luz mayor en Finisterre y por donde, sin duda, aparecerá luego en Oriente gongorino: "el Sol pace estrellas en campo azul de zafiro".


Sarastro, Octubre 2007


"Cerrar los ojos para ver"

Yolanda Ferrer

Centro de Arte Atlántica

Federico Tapia 15, La Coruña