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Arte y mística en La Coruña
Yolanda Ferrer expone su última
obra gráfica en el centro de arte Atlántica. Aún
cuando trata un tema que le es muy caro, ahora nos muestra una obra
diferente a otras con las que nos ha hecho disfrutar. Yolanda depura
su lenguaje visual en un viaje iniciático en el que mística
y misterio se confunden.
Arte y mística en La Coruña
Es una visión mística y
como tal inefable, pero aún cuando no se haya inspirado en los
trabajos de su paisano Ibn bentofail, el sabio buscador espiritual
granadino autor del magistral El filósofo autodidacto, habla a
buscadores de todas las procedencias.
Como fuente de inspiración
Yolanda ha tomado la obra sublime de un místico de filiación
cristiana. Del poeta con mayúsculas de la lengua española:
Juan de Yepes. Un semi proscrito en vida cuya peripecia nos recuerda
que el Espíritu casi siempre se halla en el exilio. O en la
cárcel de la materia donde curiosamente se han compuesto las
dos obras máximas de la literatura española. Sendas
hierofanías en las que los valores del Espíritu se
manifiestan en su esencia paradójica. Una en prosa, El
Quijote. La otra en verso, las cuarenta prodigiosas liras del Cántico
espiritual.
Yolanda contempla dos poemas del
"frailecillo" de Fuendetodos: llama de amor viva y el pájaro
solitario como base de su propia experimentación estética.
Sin temor a exagerar creemos que la
exposición de Yolanda Ferrer entra en el ámbito del
arte sagrado. De esa forma experimental de búsqueda del
conocimiento que es el arte. Para Cervantes la
poesía está "hecha de una alquimia de tal virtud que
quien la sabe tratar la volverá en oro purísimo".
Oro, Sol interior, arquetipos de la divinidad que forman parte de la
verdad psicológica que, nos explica Jung, duerme en el alma
humana. Arte como arma poderosa, práctica e integral, para
realizar un mundo mejor. Gracias, primero a la toma de conciencia de
nuestra finitud en tanto que criaturas y luego a la educación,
al modo de nuestro Saavedra Fajardo y sus emblemas, para intentar
salvar la diferencia entre el ser y el querer ser. Por ello Palomino
nos recuerda en su Museo pictórico que es la musa Clío,
el querer, la voluntad por hacerse mejor, la primera facultad del
alma que debe actuar en el proceso creativo
La renuncia a la
liberación humana por el arte es la
de la propia condición sagrada del hombre, y en consecuencia
de ese modo también lo es de las fuerzas creadoras del
universo. Cuando los intereses separan a la humanidad, el arte como
manifestación del espíritu debería unirla. Pero,
precisamente una manifestación de la decadencia de una
civilización es la supremacía en los periodos de
decadencia espiritual, el arte se convierte en objeto de mohatra. En
vez de en instrumento de liberación.
Contemplando
la obra expuesta cabe evocar cierto episodio decisivo en la vida del
poeta y que fuera El Greco uno de los amigos que ayudaron a escapar a
Juan de Yepes de su prisión en Toledo. Ese frailecicillo de
eterna sonrisa que la tarde siguiente a su liberación
pidió salir al jardín del cigarral donde se había
escondido para escuchar a los pájaros:
La blanca palomica
El arca con el ramo se ha tornado
Y ya la tortólica
Al socio deseado
En las riberas verdes ha hallado
"Juan, ten cuidado no sea que te pase
lo que a Virila. El sabio abad de un lugar que llaman Leire, en el
antiguo reino de Navarra. Sabes que salió a oír cantar
el ruiseñor, y se quedo dormido más de un siglo. Cuando
volvió, ya nadie le reconoció en el monasterio."
El lenguaje de los pájaros es lo
que nos queda del antiguo lenguaje sagrado, cuando todas las
criaturas eran Una. Como la granada está llena de semillas
todas unidas fraternalmente por una tenue telilla, que es como el
cuerpo místico de dios, pero cada una ella misma diferenciada
de las otras.
¡Oh cristalina fuente,
Si en esos tus semblantes plateados
Formases de repente
Los ojos deseados
Que tengo en mis entrañas
dibujados!
Mira Dominico: estos cigarrales son un
milagro de amena verdura entre los secarrales de mi arruinada
Castilla. El agua los vivifica, como el espíritu a nosotros.
Nuestras almas están como están nuestros campos. La
vida es bonita y la naturaleza nos habla de las grandezas de Dios,
pero la más elevada de sus criaturas también es la que
lleva la destrucción en su seno. La sabiduría de Dios
ha creado las paradojas y la existencia del Mal y que sea el hombre
su mayor agente es la mayor de todas o quizás acaso sea su
origen nuestra propia forma de conocer cuando no meditamos.
Kandisky o Marc consideraban que era
llegado el momento de renovar la sociedad europea comenzando por una
época espiritual cuya fuerza motriz habría de ser el
arte. Consideraban a El Greco como hermano espiritual de Cezanne.
"en su visión del mundo ambos sentían la
construcción mística interior que es el gran
problema de nuestra generación"
El Greco sería un pintor
manierista místico que como tantos otros místicos podía
contribuir a enseñar el camino hacia un mundo mejor: un mundo
gobernado por el Espíritu y no por la Materia:
Y es que una vez más hay que
volverse a lo absoluto del espíritu que no depende de la
fidelidad de la percepción sensorial.
O como nos dice la autora en el lema de
su exposición: "cerrar los ojos para ver"
Y cabe resaltar, por último que
la obra expuesta por Yolanda Ferrer en Atlántica está
dirigida a esa reconstrucción mística interior y
desborda valentía y oportunidad.
Por hacer una exposición sobre
mística española y, por tanto, universal, en una ciudad
española como La Coruña, hoy también dentro del
proceso de acoso y derribo de la Cultura española intentado
por ciertos políticos.
Porque nos recuerda que no podemos
olvidar la base metafísica de la existencia tanto de la
civilización como de una simple persona digna de tal nombre.
La libertad es una Virtud metafísica, aún cuando pueda
protegerse su ejercicio por las leyes.
Pero cuando el sol interior se apaga
queda la noche oscura del alma, y el que no desespera, puede observar
la presencia del campo estrellado, del camino compostelano por donde
se perdió la luz mayor en Finisterre y por donde, sin duda,
aparecerá luego en Oriente gongorino: "el Sol pace
estrellas en campo azul de zafiro".
Sarastro, Octubre 2007
"Cerrar los ojos para ver"
Yolanda Ferrer
Centro de Arte Atlántica
Federico Tapia 15, La Coruña
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