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Santa Fe de Tierra Firme-arenales,
pitas, manglares, petróleo, chumberas-en las cartas antiguas,
Punta de las Serpientes.
En Venezuela Tirano Chaveras ha
recibido un inesperado pescozón electoral.
Parece ser que le han fallado las
trampas o que parte del ejército no le ha dejado consumar el
pucherazo. O que siguen las secuelas del borbónico ¿por
qué no te callas?
Los tiranos no dimiten pese a ser
desautorizados. Se sacrifican to pa el pueblo. Dicen malas lenguas
generalmente bien informadas que han cohechado el resultado final
publicable a lo largo de toda la noche hasta hacerlo soportable.
El caso es que ha salido el no. "Por
ahora" como ha puntualizado el Tirano.
Don Celestino Moratino Galindo, orondo,
redondo, pedante, tomó la palabra y con aduladoras hipérboles,
saludó al glorioso pacificador bolivariano y le felicitó
si no por el éxito en la procura del comunismo liberticida, sí
por el consuelo de la pertinaz limpieza del rito electoral. Don
Celestino Moratino Galindo miente y él lo sabe. De tahúr
a tahúr las mentiras están amortizadas.
Mientras Tirano Chaveras amenaza a las
codiciosas empresas extranjeras, la Colonia Española eleva sus
homenajes al benemérito patricio, faro de la alianza de las
civilizaciones y raro ejemplo de virtud y energía
bolivarianas, que ha sabido restablecer la revolución y la
memoria histórica del futurista pretérito Caudillo
decimonónico, bien llamado "el trípode" por sus
amantes.
Niño Santos Chaveras se retiró
de la televisión para despachar rápido a la endomingada
diputación de la Colonia Española. A su seña de
mus Don Celestino Moratino Galindo, orondo, redondo, pedante, le
aguarda obediente, baboso y zalamero.
Los hijos de la chingada se han salido
esta vez con la suya y han evitado por ahora mi castigo ejemplar a la
demagogia neoliberal. Los malditos estudiantes, señoritos de
las clases altas que no pueden tragar que les gobierne un mestizo.
Vos sois mis candidatos preferidos para
el gobierno de la Madrastra Patria pero las armas que os he comprado
están inutilizadas. La tecnología no es vuestra, la
culpa la tiene Bush.
Habrá que preguntar a Bono, pero
lo que se da no se quita, Santa Rita, Rita.
Y Santa Bárbara maldita, mañana
4 de diciembre.
Mientras truena o no truena le distrae
Don Celestino, encelándole con un ayudado por bajo:
Parece ser que los ricos de la clase
media y la derecha extrema no han votado. O casi. La escasa
participación, sobre todo en los barrios altos, así lo
atestigua.
Los chingados de los ranchitos me han
traicionado, pero lo malo es el coronelito.
Qué se teme Usted ¿una
nueva pendejada?
Me la temo.
El excelentísimo señor
Don José Isabel Cristino Rodrígo y Zapatero de Togores,
Varón de Benipesoe y Maestrante de Trola, le traslada el más
sincero pésame en nombre del gobierno de Su Católica
Majestad. Y le ofrece asilo político si fuere menester.
Zapatero de Tagores tenía la voz de engolada cotorrona y el
pisar de bailarín. Lucio, grandote, fusiforme, abobalicado,
asustado, cabreado por ser certeramente calificado en público,
muy propicio al cuchicheo y al chismorreo, asaz cobardica que huye
incluso e sus propias convocatorias, le ofrece asilo político
si fuere menester mientras rezuma falsas melosidades.
Me congratula mucho este apoyo moral de
la Colonia Hispana tan sabiamente dirigida a la Alianza de
Civilizaciones con importantes logros inocultables, envidia de las
potencias extranjeras, junto con la civilización etarra, la
catalanista del 3%, la moruna, la castrista y la atómica
persa. No descarto salir de naja con las maletas repletas como un
Negrín o un Prieto, pero es prematuro. Ya se verá.
El líder de la oposición,
pero poca, descansa de tanta tribulación y deshoja la
margarita. Me manifiesto, no me manifiesto. Les junto, no les junto.
El reciente caso del plebiscito
Chaveras muestra como el final de la tiranía acaso antes que
por el heroísmo de ciertos colectivos y asociaciones cívicas
o por el pasotismo desesperado de las clases medias e ilustradas
puede venir inopinadamente de las muchedumbres en cuyo supuesto
nombre se busca el quimérico socialismo. La Venezuela
teleidiota de los ranchitos, la mugre, y la demagogia populachera
parece ser que muestra ya cierto hartazgo del fantoche Chaveras y su
tenebrosa demagogia bolivariana.
Tirano Chaveras ha querido cambiar el
sistema político para perpetuarse en el poder y los
supuestamente suyos no le han dejado. Ha querido hacer trampas con el
resultado electoral y tampoco le han dejado.
Pero Tirano Chaveras, receloso, al
pasar escudriñaba el rostro oscuro de los soldados Todo un
bonito caso para la meditación por parte de la Autoridad
competente.
¿Qué pasará en
España en la primavera que viene?
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