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Debo decir que en este asunto no puedo
ser imparcial pues admiro profundamente a doña María San Gil a quien otras
veces he comparado con Antígona, la referencia moral clásica de la
Cultura occidental contra el despotismo, el crimen y la tiranía.
Una heroína que se enfrenta contra la
arbitrariedad de ciertas leyes o comportamientos injustos pues no se puede
desobedecer el imperativo moral de la propia conciencia rectamente
constituida. Y que para no traicionar su
propia dignidad, su condición de persona libre, la Ley Natural, se enfrenta
valientemente a la violencia, incluso a la muerte.
Antígona es un arquetipo clave para
Occidente, donde afortunadamente para su civilización no todo es Risco, Josú
Ternera, Arana, Prat de la Riba o Castelao.
Es una de las bases simbólicas de su cultura
y civilización. Y Doña María San Gil es una encarnación de carne y hueso de ese
arquetipo en el País Vasco mártir y en toda España.
Por eso no puede ser imparcial cuando veo
como los miserables que nos gobiernan en Galicia y en España, encantados de
lucir sus varios Audís 8 oficiales con chofer y lo que caiga, se dedican a
fomentar el odio criminal contra España y los españoles que no quieren dejar de
serlo y tenemos que pagar forzosamente sus prebendas y sus abusos.
Es evidencia de razón que desde el
infausto día en que accedió el nacionalsocialismo a mandar en la Junta de
Galicia se está recrudeciendo el fanatismo, la ambición, la codicia y el
sectarismo de los separatistas de uno y otro partido en el Poder. También del
terrorismo. Que se viene entrenando y preparándose para los nuevos
acontecimientos por lo que desgraciadamente se ve con bastante impunidad hasta
ahora.
No es sólo un atentado contra una persona
aforada y por tanto contra todo el pueblo que representa. Los
nacionalsocialistas han escogido como diana para sus atentados una persona que
encarna la dignidad de España. El acto terrorista de hoy en la llamada
Universidad de Santiago - digo llamada porque no parece ya un templo de la
Razón como hubiera dicho el valiente rector Unamuno, sino un antro de fanatismo
y desvergüenza nacionalsocialista con un rector cobarde, incompetente o
cómplice- quedará probablemente impune.
A los nacionalsocialistas mamporerros de Breogán que, como los antiguos
guerrilleros de Cristo Rey de la extrema derecha franquista, constituyen el
anillo de hierro de la política "cultural "de la Junta no les pasará nada.
Podrán decir impunemente "ETA mátala" mientras se entrenan para apalear
ciudadanos demócratas o quizás aprenden las instrucciones para poner bombas.
Se repite el drama del País vasco donde
los cachorros más impacientes del nacionalismo vasco crean ETA para acelerar el
proceso de paz bajo el lema de "Estos viejos no hacen nada por la patria vasca"
Aunque no me extrañaría nada que se
descubriese que esta camada negra de mamporreros de Breogán que han intentado
linchar a doña María, agredieron a dos personas en La Coruña el pasado viernes
entre la pasividad de la Policía, cobraran de algún fondo de reptiles de la
Junta, es claro que gozan de su protección al menos pasiva.
Son correligionarios al fin y al
cabo.
Touriño que se supone que es el jefe de
la cosa esa de la Feliz Gobernación de la Junta, no puede seguir poniendo cara
de tahúr disfrazado de pastor evangelista intentando echar el muerto de la
violencia criminal a sus cómplices de gobierno mientras fomenta el odio y se
niega luego a condenar sus resultados. Es ya pintoresco, y sin antecedentes en la
tradición democrática occidental que ambos partidos se hayan repartido la Junta
nacionalsocialista como los señoritos la finca heredada de papá y mamá, donde
reina el derecho de pernada cargueril cada uno dentro de su linde. Y donde los
funcionarios son tratados como los siervos del feudo y pastoreados por gentes
muchas de ellas sin otro oficio o beneficio que ser devotos de la religión política
de su amo.
Malo que estén destrozando la
Administración al politizarla en detrimento del sufrido administrado que al
parecer traga con todo, pero lo que no se puede consentir de ninguna manera es
que conviertan esta antes pacífica región de España en un nuevo escenario de
los crímenes terroristas con personal autóctono.
Por último, los gallegos, un pueblo al
que se consideraba hospitalario y acogedor, deberían reflexionar acerca del estadio de
degradación a los que les está llevando el nacionalsocialismo que pagan "como
gallegos", además de los del resto de los españoles y europeos en general con
sus impuestos. De verdad ¿Se sienten representados por esta gente?
Se vulneran la libertad y los derechos
civiles de los españoles residentes en esta región
No se condena el holocausto. Se insulta
al pueblo judío. A Israel que les
defiende de la amenaza islámica. Se impide el ejercicio pacífico del derecho de
manifestación legal y autorizada. No se detiene a los agresores. Se utiliza a
la Policía de modo partidista
No se condena la agresión terrorista a
doña María san Gil de hoy.
Aún cabe esperar que rectifiquen y actúen
con la contundencia que requiere el caso.
Visto lo visto, no resulta tan
descabellado suponer que quizás cabría aplicar también la ley antiterrorista a
quienes no condenan estos crímenes.
Esta es la "normalidad" en la Galicia de
la normalización lingüística.
Nunca la Galicia política había caído tan
bajo.
Si esto sigue así
¡aquí no hay futuro!
Sarastro
Posdata: ¡Ánimo María! Te admiramos y te
queremos.
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